- 60 % del personal que labora en el proyecto son trabajadores residentesen el distrito de Tolé.
Energía que produzca Barro Blanco será el 2% del consumo nacional
- Según la empresa Genisa, el contrato de concesión para el uso del agua fue firmado con el Estado panameño en 2006 y el contrato de concesión para la generación hidroeléctrica, en 2009, durante la administración del presidente Martín Torrijos Espino.
- Los directivos de la empresa afirman que en 2008 se aprobó, por parte de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), el estudio de impacto ambiental (EIA), luego de consultas y foros públicos.
- El proyecto hidroeléctrico Barro Blanco representa una inversión de 120 millones de dólares y está ubicado en el distrito de Tolé, en la provincia de Chiriquí, y tendrá una capacidad de producción de 140 GW, los cuales serán conectados a la red nacional de energía y representará el 2% del consumo nacional diario de electricidad.
El proyecto hidroeléctrico Barro Blanco seguirá como está previsto, porque no hay notificación oficial que lo impida, anunciaron ayer directivos de la empresa Generadora del Istmo S.A. (Genisa) ante lo que un líder indígena respondió que iniciarán una lucha de resistencia si el Gobierno no suspende la obra.
“El proyecto se mantendrá, pese a la solicitud que realizan los indígenas para que se suspenda el proyecto, porque no hemos recibido nada que nos indique que el proyecto no puede continuar”, afirmó Alfredo Arias, gerente de Salud , Seguridad y Ambiente de la empresa Genisa.

Las declaraciones de Arias se dieron en el marco de una conferencia donde directivos de Genisa llamaron a las autoridades comarcales a respetar el contrato de concesión para el uso permanente del agua y el otorgado para la generación de energía eléctrica.
Arias sostuvo que en el tema del embalse de la hidroeléctrica Barro Blanco solo se incidirá en 5.81 hectáreas anexas de la comarca Ngäbe Buglé, según lo ratificó el peritaje que realizó el experto internacional de las Naciones Unidas (PNUD).
El directivo de Genisa agregó que durante la misión de verificación de la ONU efectuada en el año 2012, se detectaron seis estructuras que fueron levantadas en áreas de servidumbre del río Tabasará.
Arias aseguró que únicamente serán afectados cinco propietarios de áreas donde se realizará el embalse en el mes de mayo y no una gran cantidad de personas como han señalado dirigentes indígenas.
Recordó que a través de la Autoridad de los Servicios Públicos (Asep) se emitió una resolución, en la que se indicó claramente que solamente cinco propietarios poseen terrenos en los predios donde se establecerá el embalse.
Respuesta ngäbe
Frente al llamado hecho por la empresa Genisa, Ricardo Miranda, del Movimiento 10 de Abril, reiteró el plazo de 15 días que los indígenas dieron, desde el pasado jueves 6 de marzo, para que se suspenda el proyecto hidroeléctrico Barro Blanco y que se respeten las leyes que crearon la comarca Ngäbe Buglé.
“Nuevamente iniciaremos una lucha de resistencia a través de nuestras organizaciones, si en 15 días el Gobierno no suspende el proyecto hidroeléctrico Barro Blanco”, afirmó Miranda.
El dirigente aseguró que el embalse del proyecto hidroeléctrico tendrá incidencia en el territorio de la comarca y afectará a cientos de indígenas, una vez se proceda con la inundación.
Los habitantes de la comarca también temen que petroglifos (grabados en piedra) en el área desaparezcan bajo las aguas del río Tabasará.
Descartan desalojos
En tanto, Julio Lasso, director de Proyectos Renovables de Genisa, solicitó que no sea politizado el tema de la hidroeléctrica Barro Blanco, ya que es una necesidad para el país.
Dijo, además, que la empresa no tiene potestad de ordenar desalojos de terrenos como se ha dicho y ningún campesino o indígena ha dejado sus tierras.
Asimismo, señaló que la empresa siempre ha tenido la disposición de indemnizar a los cinco propietarios que se verán afectados.
Lasso señala que en la actualidad la empresa no mantiene equipo pesado dentro de la comarca Ngäbe Buglé y que en estos momentos las maquinarias están a 4 kilómetros del área anexa de la comarca en el distrito de Tolé.
Recordó que hoy día la empresa realiza la limpieza de sus terrenos y de ninguna forma ingresará a la comarca sin los respectivos permisos que lo autoricen.
El proyecto tiene un avance del 80% y en Barro Blanco se labora las 24 horas del día, pues se tiene previsto que en mayo se pueda realizar el embalse que permitirá que la hidroeléctrica genere lo proyectado.
En el proyecto laboran unas 250 personas entre nacionales y extranjeros. Esta hidroeléctrica tendrá las turbinas acopladas a los generadores ubicados en la casa de máquinas, al lado de la represa, siendo la única que no realizará canal de aducción para el desvío de agua del río Tabasará.