Por la ‘unión en la diversidad’

Por: Redacción 14/02/2014

La cumbre de la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe (Celac), celebrada en La Habana, Cuba, tuvo un gran triunfador: los pueblos latinoamericanos y del Caribe. También tuvo un gran derrotado: el imperialismo encabezado por el régimen que gobierna desde Washington y Nueva York. Los triunfadores en la cumbre le hicieron un reconocimiento merecido al arquitecto e impulsor de la Celac, Hugo Chávez, líder bolivariano de Venezuela.
 EL PRINCIPAL LEGADO SERÁ LA CELAC, CON SU OBJETIVO ESTRATÉGICO DE PONER DE PIE Y ECHAR ANDAR A LOS PUEBLOS DE UN CONTINENTE QUE TIENE TODO EL POTENCIAL NECESARIO PARA TRANSFORMAR SU PROPIA REALIDAD Y LA DEL MUNDO.
Las tesis de Chávez fueron recogidas y convertidas en acuerdos, en forma unánime, por todos los gobernantes presentes en el cónclave. La más significativa y que encuadra con el legado bolivariano fue la declaración que convierte al continente latinoamericano en una zona de paz. “La integración fortalece la visión de un orden internacional justo, afirmado en el derecho y en una cultura de paz que excluye el uso de la fuerza y los medios no-legítimos de defensa, entre ellos las armas de destrucción masiva y, en particular, las armas nucleares”. La declaración hace mención indirecta a EE.UU., pidiéndole que respete el deseo expresado por los pueblos de la región.
La Celac también aprobó un plan contra el hambre y la desigualdad, y se firmaron una serie de documentos con el eje puesto sobre la soberanía. Ambos textos fueron tomados de la mesa del desaparecido líder venezolano, Hugo Chávez.
Se aprobaron resoluciones para fortalecer la estructura de la Celac y avanzar -como diría el comandante Chávez- sobre la ‘hora histórica’ y midiendo el ‘minuto estratégico’.
Los mandatarios sintieron la presencia de Chávez cuando el presidente de Cuba se sentó al lado de la presidenta de Costa Rica. Al mismo tiempo, los presidentes Piñera y Humala, de Chile y Perú, respectivamente, enfrentados en un litigio, se daban la mano. Como testigos de estos avances, sacados de la agenda de Chávez, se encontraban en las reuniones los secretarios generales de la ONU y de la OEA, Ban Ki-moon y José Miguel Insulza, respectivamente.
La Celac se presenta ante el mundo como obra de Chávez, para representar dignamente a los pueblos de América Latina y el Caribe. Las cuñas que ha introducido EE.UU. en la región para dividir a los países entre los que creen en un proyecto que nació desde los tiempos de los libertadores y aquellos que buscan soluciones militaristas, tendrán que ser debatidos en el seno de la nueva organización regional.
Los mandatarios no se olvidaron de Puerto Rico ni de la peligrosa presencia imperialista en el Sur Atlántico. Venezuela presentó la resolución que en síntesis decía “sin Puerto Rico la Celac está incompleta”, que fue acogida por todos. A su vez, el presidente Correa, del Ecuador, se preguntó “¿para qué sirve la OEA si no es capaz de rechazar el colonialismo británico en las islas Malvinas?” También interrogó a los presentes ¿qué hace la sede de la OEA en el país del criminal bloqueo a Cuba?
LOS MANDATARIOS NO SE OLVIDARON DE PUERTO RICO NI DE LA PELIGROSA PRESENCIA IMPERIALISTA EN EL SUR ATLÁNTICO.
América Latina ha caminado bastante desde que Chávez llegó al poder en Venezuela. Sus misiones y el Plan Bolívar en la extensa y diversa geografía de ese país se combinó con la incansable campaña para consolidar el proyecto del ALBA, a nivel latinoamericano. El principal legado será la Celac, con su objetivo estratégico de poner de pie y echar andar a los pueblos de un continente que tiene todo el potencial necesario para transformar su propia realidad y la del mundo.
Una tarea a la que, con toda seguridad, dará continuidad el presidente Nicolás Maduro, según sus propias palabras pronunciadas durante la segunda sesión plenaria de la histórica II Cumbre de la Celac: “Nosotros convirtamos a la Celac en un nuevo modelo con eficacia política, de integración, de unión, de acción y de apoyo y protección a nuestros pueblos. Es el gran sueño que tenemos, que hoy compartimos”.