El exfutbolista inglés David Beckham visitó ayer a los desplazados de la localidad filipina de Tacloban, la más castigada por el tifón Haiyán, que el pasado noviembre afectó el centro del país y causó más de 6,200 muertos.
Beckham, como embajador de Unicef, pasó parte de la visita jugando con algunos de los niños víctimas del desastre natural, quienes le cantaron la conocida canción filipina Ako Ay Pilipino (Yo soy filipino, en tagalo).