- La tenista española María José Martínez Sánchez ha conquistado Roma, pero no sólo el torneo de la capital, también el corazón de los apasionados y expertos que han disfrutado y elogiado su juego de otros tiempos.
Si el público de Roma se había rendido al duelo entre David Ferrer y Rafael Nadal en la final masculina del torneo, que se llevó el de Manacor, hoy se entregó completamente a los espectaculares golpes de la tenista de Yecla.
"En Roma me he sentido como en mi segunda casa", dijo María José Martínez chapurreando el italiano durante la entrega de premios, y tras dar las gracias a todo su equipo -entrenador y fisioterapeuta-, a su compañera de dobles, Nuria Llagostera, y a toda su familia y su novio que llegaron para apoyarla en la final.
Martínez Sánchez, a pesar de su llegada a cuartos del año pasado, era para muchos una perfecta desconocida.
Ha llegado a la final sin pasar ni una sola vez por conferencia de prensa y hoy los periodistas buscaban desesperados noticias de la carrera deportiva de la murciana.
Todos se preguntaban quién era esa chica española, número 26 del mundo, que jugaba como Martina Navratilova, mareando a sus rivales con continuas dejadas y voleas como no se veía desde hace decenas de años.
La "Navratilova española" ha causado sensación también en el público de Roma, que la animó en todo momento y premió su espectacular juego con una gran ovación durante la entrega de trofeos.
El gran experto italiano de tenis Gianni Clerici aseguraba encantado a EFE que la tenista de Yecla "es una rara especie en peligro de extinción".
El ex tenista y uno de los máximos expertos de este deporte añadía que "Martínez Sánchez "ha rescatado el tenis" del sopor del juego moderno de continuos intercambios desde el fondo de la pista.
Cuando EFE comentó que en Roma le comparaban por su juego con la gran Martina Navratilova, María José aseguró que era un "gran halago".
"Claro que esta comparación es algo muy grande. Pero en cierto modo es verdad, porque tengo un perfil de juego muy parecido al de ella y estoy muy orgullosa de ello. Mi juego es algo distinto al que hacen ahora las mujeres y me gusta ser especial", explicó la murciana.
Ese juego "atípico", como ella lo denomina, es el que le ha hecho sorprender en Roma a la número dos del mundo, la belga Caroline Wozniacki, a la serbia Ana Ivanovic o la italiana Francesca Schiavone.
Hoy, durante la final, Jankovic muy contrariada por sus continuas carreras para intentar llegar a la red, parecía preguntarse a qué tenis jugaba la zurda española.
"Ha sido un partido muy difícil. Es una jugadora diferente con todas esas voleas y dejadas", se limitó a decir Jankovic tras el encuentro.
Para muchos, la murciana seguirá siendo un misterio, ya que tras su gran triunfo no dio conferencia de prensa, por disputar después la final del doble, y siguió haciendo lo que mejor sabe: jugar al tenis, pues volvió a salir a las pistas para disputar la final de parejas contra la argentina Gisela Dulko y la italiana Flavia Pennetta.
Por el momento, sólo saben que con este triunfo ha alcanzado el puesto número 20 del circuito, que se lleva 350.000 dólares, y que mañana ya estará en España para disputar el torneo de Madrid.