El sitio donde convergen las 19 rutas de Colón se llama Terminal de Transporte Centenario. Pero por lo pequeña que ya ha quedado, el alcalde Dámaso García ironiza con un nuevo nombre: “Terminal de liliputienses”.
El comunicador Enrique Watts es más enfático: “no parece una terminal, sino un chiquero”. Y el dirigente transportista Gilberto Soto confirma que sendos estudios del Sinaproc y del Cuerpo de Bomberos han determinado que la estructura, que data de 1986, ya no es apta para dar este servicio.
Aun así, unas 100 mil personas la utilizan cada día. Solo la ruta Panamá-Colón mueve entre 40,000 y 50,000 usuarios, con pasajes de $1.65 y $3.15 en expreso.
Pero la añeja promesa de la construcción de una moderna terminal para Colón podría tener el acto de colocación de la primera piedra, antes de que termine la actual administración.
Claro que esto no sería la solución a todos los problemas del transporte público en esta parte del país.
Por ejemplo, en las noches el servicio es deficiente. Según Gilberto Soto, esto se debe a varios factores, como el mal estado de algunas las calles de las rutas internas, así como a la falta de seguridad. “Malhechores se suben a los buses y roban. Y en la propia terminal, a solo 50 metros, operan pandillas”, advierte el transportista.
Con respecto a las calles, el alcalde Dámaso García explica que en este Gobierno se han hecho mejoras significativas en las vías, lo que ha disminuido los tranques en horas pico, aunque reconoce que queda mucho por mejorar en el transporte.
De hecho, todos los candidatos a alcalde tienen propuestas para el transporte... (se buscó la opinión del candidato de Cambio Democrático y del independiente Gilberto Mena, pero no se obtuvo respuesta).
Debido a la inseguridad, hay varias rutas que prestan el servicio solo en el día, tal como se queja el usuario Virgilio García. “Algo similar ocurre con el servicio Panamá-Colón”, denuncia la estudiante Yuli Acosta.
La queja es constante. Los colonenses que están en la ciudad capital deben llegar a Albrook antes de las 8:30 p.m., después de esta hora corren el riesgo de quedarse a dormir en la Gran Terminal.
A lo interno de la ciudad de Colón también hay problemas -explica Gilberto Soto- con los taxis que han adquirido la cultura del “no voy”, y porque han dejado de funcionar las rutas circulares 1 y 2.
Sobre este tema, el representante de Barrio Sur, Alex Lee, confirmó que este año se citó al director regional de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), “y lo único que argumentó es que esas rutas están en organización”, reveló.
Hacia las afueras, el panorama es igual de preocupante. De hecho, actualmente no hay buses prestando el servicio en áreas revertidas como Espinar, Davis y Margarita.