¿Hay pacto ético?

Por: Redacción 16/02/2014

Hay quienes consideran que el Pacto Ético fue un acto de buena voluntad inspirado por la Iglesia para que la campaña electoral se desenvolviera dentro de un cauce positivo de paz, tolerancia, respeto a los valores humanos y cívicos. Los partidos políticos y medios de comunicación que firmaron el acuerdo no han sido siempre ejemplos de acatamiento, con ataques personales entre candidatos a cargos de elección en general, incluso entre postulantes del mismo partido, o difundiendo informaciones tendenciosas contra el Gobierno, generando recelos, desconfianza y malestar.

Por otro lado, la comisión a cargo de la supervisión del compromiso no mostró la imparcialidad indispensable en la evaluación de la casuística, ya encerrándose en mutismo, ya absteniéndose de pronunciarse en forma oral o escrita ante diversos acaecimientos.

Por ejemplo, se abstuvo de pronunciarse en el conflicto creado por las amenazas de agresiones físicas de un candidato de los comicios municipales, conflicto que empujó al secretario general del PRD a intentar la expulsión y el retiro de la campaña del diputado Raúl Pineda, atropellando los estatutos del partido con un memorable exabrupto. Posteriormente se produjo el asesinato del abogado Juan Messina, militante del PRD, derivando a la denuncia pública de la viuda contra Pineda como autor intelectual del homicidio, sin aportar pruebas. Esta grave quiebra de la ley y la ética no mereció comentarios de la comisión.

Sin embargo, la violación a la ética de mayor calibre se produjo con la injerencia de empresarios privados como Roberto Eisenmann, presidente de La Prensa, y otros hombres de negocios para tumbar a Juan Carlos Navarro en beneficio de Juan Carlos Varela.

La influencia de poderes económicos en la designación de candidatos con prescindencia de elecciones internas es la peor lesión que ha soportado el sistema de la democracia representativa en los últimos tiempos. A pesar de la vulneración infligida al sistema, los dos partidos implicados no han dado explicaciones y disculpas a la opinión pública por haberse implicado en negociaciones fuera del juego democrático. Pero tampoco la comisión dijo algo al respecto.

Por noble iniciativa de Marta Linares de Martinelli, Cambio Democrático firmó el pacto ético, no obstante de que la observación de la trayectoria de los suscriptores registra altibajos.

Faltan aproximadamente dos meses para las elecciones generales de mayo. Este último tramo debiera perfilar una nueva etapa de confrontación conceptual de propuestas de buen gobierno, como desea el pueblo. No es ético prometer que caiga maná del cielo y seguir engañando a la gente.

Sujetos no identificados o en vía de identificarse descargan basura moral a través de las redes sociales, imaginando que el torrente de injurias perjudicará al adversario. Afortunadamente, José Domingo Arias no responde ataques de baja catadura ética en los foros y debates.

La dedicación de Marta Linares a la ayuda humanitaria desborda el marco de los pactos, pero acepta firmarlo como algo connatural a su personalidad. La decencia no se adquiere en las farmacias. Es componente sustantivo de una trayectoria de solidaridad aprendida en el contexto familiar.