Leopoldstadt, el barrio emergente de Viena

Tarifas

19.90
  • euros cuesta Viena Card, con 210 descuentos y viaje gratis en metro, autobús o tranvía durante 72 horas.
11
  • euros es el costo del tren directo CAT, el transporte del aeropuerto a la ciudad.
1
  • euro cuesta por día el uso de bicicletas públicas. www.citybikewien.at
$1,956
  • costo de pasaje aéreo en Iberia, Panamá-Madrid-Viena. Más en: www.iberia.com/pa.

Bombones con una imagen de Mozart, cafés imperiales, edificios barrocos con dorados y sus palacios son la cara más conocida de Viena, aunque quizá también la menos auténtica.

Por debajo de la Viena más clásica, saca la cabeza, cada vez con más fuerza, una ciudad emergente que sin renunciar a los edificios historicistas, museos y barroco que le dieron su título de Patrimonio de la Humanidad; mira al futuro y se abre al resto del mundo.

Durante la década pasada fue el distrito 4, con el mercado Nashmarkt, los bares gay y sus tiendas de diseño, la que marcó el despertar de Viena. Pero como suele ocurrir, su propio éxito lo convirtió en inalcanzable (por caro) para las nuevas generaciones.

Por eso, desde hace unos años es el distrito 2, también llamado Leopoldstadt, el que marca las tendencias en Viena. A menos de 500 metros del casco histórico, nunca fue objeto de deseo de las élites vienesas. Ubicado al otro lado del canal del Danubio, fue terreno ganado a las marismas y después el barrio judío para convertirse tras la guerra mundial en zona de viviendas sociales. Nada que ver con la calle Graben, con sus cafeterías y tiendas de lujo, o el cinturón monumental.

Alrededor de los carmelitas

Pero desde hace unos años, en esta tendencia global de barrios emergentes que reviven de la mano de jóvenes creativos, Leopoldstadt está convirtiéndose en lugar de Viena donde experimentar. El mercado del barrio, Karmelitermarkt, se salva por el momento de la masificación turística, manteniendo su atractivo. En sus alrededores se mantienen tiendas de las comunidad judía, donde comprar alimentos , al mismo tiempo que antiguos talleres convertidos ahora en tiendas de artesanos, ofrece un contrapunto al barrio de lujo ubicado al otro lado del río.

kosher

Aquí encuentras tiendas como Fandy, que diseña y fabrica joyas y collares únicos, no hay dos iguales, desde 20 euros, o Funky, una agenda de diseños publicitarios que se puede visitar como nueva tienda, ambas en la calle Haidgasse.

En la zona hay una interesante oferta gastronómica que abarca desde el Schöne Perle, en la calle Leopoldsgasse, que ofrece comida vienesa actualizada sin pretensiones, pasando por el prestigioso Vincent, entre los más recomendados de la ciudad, o el Madiana, de comida georgiana y rusa, además de restaurante de comida biológica en el propio mercado.

Una vista aérea del barrio se puede conseguir desde el último piso del Novotel, uno de los últimos hoteles en llegar al barrio. Una obra del arquitecto francés Jean Nouvel, que demuestra que el distrito 2 ya está comenzando a atraer a un público más pudiente. Tomar un café, por 4.5 euros, en la cafetería Le Loft es una inversión recomendable, a pesar del precio. El hotel alberga un centro comercial con muebles y ropa de diseño, StilWerk, interesante tanto en forma como en el contenido

Desde este café se puede ver con claridad que el distrito 2 de Viena está limitado por el Augarden, el parque en cuya esquina está la sede de los famosos niños cantores de Viena, y el nuevo campus de la facultad de económicas de Viena, el último vecino que acaba de llegar al barrio vanguardista y que ya es objeto de visita por su arquitectura.

Y es que tanto para los amantes de la arquitectura como para quienes hayan visitado Viena antes, un paseo por el nuevo campus es una opción más que recomendable. Más si se llega en bicicleta utilizando el sistema público y gratuito de bicicletas (http://www.citybikewien.at/), que resulta la mejor forma de explorar y perderse por el distrito 2 o Leopoldstadt.

Desde la parada de metro de Prater, la bienvenida a la nueva universidad la da el edificio del arquitecto español Eduardo Arroyo y su estudio NO.MAD, que firma el edificio de formación ejecutiva y cuya cafetería, acogedora y a buen precio, tiene el nombre de Luz y Comida.

El edificio de Arroyo es uno de los seis del nuevo campus, que ha costado más de 480 millones de euros y albergará a 17,000 estudiantes, en la mayor facultad de económicas de Europa. Pero no es el único con acento español, ya que la catalana Carme Pinós ha diseñado otro de los edificios que alberga el café Lifestyle y la biblioteca, además de oficinas y espacios para seminarios.

El recinto, que incluye otros edificios, casi monumentos, de Zaha Hadid, el japonés Hitoshi Abe, el colorista Peter Cook o la argentina Laura Spinadel, encargada de la urbanización, pronto será incluido en los de arquitectura moderna vienesa que se pueden hacer por cuenta propia y a pie o en bicicleta, siguiendo las rutas que ofrece la web http://www.wienarchitektur.at/event.php. La universidad de Viena ofrece hasta de dos horas sin costo por el nuevo campus: http://www.wien.info/es/sightseeing/architecture-design/wu-campus.

tourstour

Otras visitas guiadas sobre la arquitectura más moderna de la capital austriaca se pueden contratar con la agencia especializada http://www.atours-vienna.at/campus-wu.html.

 


Categoría
fecha edicion
old id
2045
autor
Igor Galo (rumbos@epasa.com)
Fecha y hora de publicación