Un colchón es una pieza que está en contacto diario con nuestro cuerpo. Su cuidado, limpieza y mantenimiento son importantes y necesarios para evitar alergias y cualquier otro tipo de enfermedades.
Debemos implementar una serie de acciones para mantenerlos limpios y aseados.
Para comenzar, lo más recomendable es airearlo y girarlo con frecuencia para evitar su deformación. También es conveniente realizar su limpieza empleando una aspiradora periódicamente, como mínimo una vez al mes para retirar y eliminar los restos de ácaros y de polvo.
Antes de comprar un colchón, es aconsejable probar las bases y almohadas simulando las posiciones que se adoptan al dormir.
En el caso de parejas, es conveniente tener en cuenta los espacios ocupados y considerar la libertad de movimientos para que no se produzcan incomodidades durante el sueño.
Es necesario dar la vuelta al colchón al menos cuatro veces al año, cada 3 meses de la siguiente manera: de izquierda a derecha y de la cabeza a los pies.
Debe escoger un colchón que se adapte a su cuerpo de forma confortable y sin generar puntos de presión que lo hagan cambiar de postura.
Factores como el peso y la altura de cada persona, así como su edad, definirán qué tipo de colchón necesita, un detalle importante a destacar es que el largo del colchón debe superar al menos en 15 cm la altura de la persona.
Es importante verificar, que tanto el colchón como la base, estén instalados correctamente, una instalación incorrecta puede dañar el juego completo.
Utilice una cubierta protectora. Para conservar su colchón fresco y sin manchas, debe también utilizar una buena cubierta protectora lavable para el colchón y la base, para un mejor resultado.
Cerciórese de utilizar un marco fuerte, resistente, de alta calidad. Si tiene un colchón “queen o king”, asegúrese de que su marco tenga el soporte en el centro, eso evitará que se doble o se rompa.
El único método de limpieza recomendado para un colchón es aspirarlo. Pero si existe alguna mancha, use un jabón suave y agua fría y aplique ligeramente. Nunca moje un colchón o su base.
No permita que los niños brinquen sobre su cama. En primer lugar, pueden resultar lastimados y el maltrato puede dañar la parte interna del colchón.
Siga todas las instrucciones específicas del fabricante, esto ayudará a un dar un cuidado especial dependiendo del colchón que adquirió. Cada tipo de colchón es confeccionado de diferentes materiales, por lo tanto, los cuidados también son diferentes.
De ser posible, cambie el colchón cada diez años como máximo. Pasado ese tiempo, las condiciones de firmeza e higiene originales habrán cambiado y, no sólo no prestará su función, sino que podría incluso ser perjudicial para la salud.