Gracias a su diseño y funcionalidad única, los sofás camas son una práctica y original alternativa cuando tenemos la necesidad de sacarle el mayor provecho al poco espacio, ya sea en una recámara juvenil o en un apartamento tipo estudio.
Tipos.
Son cuatro los modelos a los que nos vamos a referir en esta nota, cada uno se adapta al espacio disponible, presupuesto y gusto personal.
Tradicional o de nido:
Bajo de la estructura del sofá está la cama con patas rebatibles; su principal ventaja es que podemos dejar hecha la cama mientras lo utilizamos para sentarnos durante el día.
Extensible:
El asiento y el respaldo son una misma pieza, ambas se despliegan horizontalmente. Las patas de la cama aparecen con el deslizamiento para convertirse en cama.
Extraíble:
La cama se oculta bajo la apariencia de sillón; basta retirar los cojines y tirar de un mecanismo para conseguir la transformación.
De acordeón:
Como su nombre lo indica se debe estirar el sofá para abrirlo y convertirlo en cama. Es el más común.
Detalles.
Es un mueble que puede utilizar como elemento decorativo, en la sala de estar o en la recámara; incluya unos cojines que contrasten con el color del sofá y bien colóquelo sobre una alfombra para un resultado de mayor impacto visual.
Aspire o lave de ser necesario. Tome en cuenta el tipo de tapiz o el material de fabricación al limpiarlos.