Unir el alma individual con la divinidad es uno de los objetivos fundamentales de quienes deciden practicar yoga, una disciplina que no solo beneficia el aspecto físico, sino el mental.
Por eso, gracias a que cada vez más personas en diversas partes del mundo la practican, se realizó ayer en Panamá, por segundo año consecutivo, It’s Free Yoga Panamá, en el parque Anayansi de la Cinta Costera, desde las 9:00 a.m.
Panameños y extranjeros de distintas edades se acercaron para disfrutar de esta actividad -totalmente gratis-, en la que pudieron practicar y conocer de este fantástico arte, que por muchos es considerado como una cultura.
El público, con atuendos cómodos, propios para las rutinas de ejercicios, se mostró complacido con la presencia de las instructoras asignadas para esta oportuna actividad: Lauren Imparato, de Nueva York, y Ana Sofía Tejeira, en representación de suelo panameño, sobre todo por su estilo de animarlos a realizar con entusiasmo cada rutina.
Como una forma de vida fue considerado el yoga para uno de los presentes, quien agregó que es un ejercicio que ayuda a tener una vida más sana y duradera, libre de problemas y estrés.
Superó las expectativas
Según los organizadores del yoga al aire libre, este año se superó la cifra de asistencia, ya que en su primera versión lograron reunir en el mismo ambiente de la Cinta Costera a 800 personas, y ayer se registraron 2000, entre niños, jóvenes, incluso adultos mayores, que ven esta disciplina como una forma de relajación.
Fue un evento familiar en el que el caluroso ambiente no fue impedimento para pasarla genial, debido a que también se dieron clases de baile, aerobox, animación de DJ. También hubo tiempo para observar con detalle qué se ofrecía en los stands de distintas marcas deportivas.
Al final, todos quedaron complacidos y satisfechos de pasar un domingo divertido, educativo y de sano esparcimiento.