En la sala de nuestro hogar tenemos muebles, adornos y piezas confeccionados con diferentes materiales, los que requieren de un cuidado y mantenimiento especial.
Si tiene muebles confeccionados con ratán, para limpiarlos sólo necesitará agua, un poco de amoníaco y listo.
Por otro lado, si sus muebles son de madera no debe utilizar agua, porque los puede afectar al ser absorbida por la madera, utilice un plumero o una pana para limpiarlos.
Si ha decorado con papel de pared para darle mantenimiento, si no es impermeable solo pase un paño seco para retirar suavemente el polvo, y elimine las manchas con un borrador o migas de pan.
Procure limpiar los focos de las lámparas por lo menos una vez al mes, debe desenróscarlos y pasar un trapo húmedo, antes de colocarlo verifique que esté seco.
Para los adornos de porcelana, cerámica o cristal utilice un paño húmedo y jabón suave y déjelo secar.
Cuando una tapicería se mancha debemos tratarla inmediatamente para evitar que la suciedad penetre. Antes de aplicar cualquier producto de limpieza, compruebe si la tela se puede mojar o no. Para ello, humedecer la tapicería en una zona no visible, colocar encima un paño de algodón y pasar la plancha caliente, si no queda rastro de color en el algodón quiere decir que los colores son sólidos y se puede lavar.
Para desengrasar y dar brillo a las piezas de cristal o vidrio puedes preparar una mezcla de agua y un poco de vinagre. Así podrá borrar las marcas del tiempo y lo que es peor, las huellas que siempre quedan marcadas y lo empañan
Para los adornos y muebles de acrílico pase un paño suave y absorbente en seco para retirar el polvo que se puede haber acumulado. Incluso puede usar papel de cocina. Luego, debe pasar un paño humedecido en agua y un poco de vinagre blanco. Limpie la superficie con movimientos circulares y luego verticales, para evitar los lamparones que luego parecen manchas, aunque la superficie esté perfectamente limpia.
Para quitar la suciedad del aluminio de las ventanas pase un algodón de limpiar los oídos mojado en alcohol.
Los jarrones altos y estrechos se podrán dejar relucientes, vierta en ellos agua caliente hasta el borde y añádale dos cucharadas de bicarbonato.