El estilo étnico se caracteriza por la fusión en el decorado de objetos y mobiliario originarios de diversas culturas, lugares y épocas. Cada pieza tiene una historia que sumerge la identidad del propietario en el ambiente místico. Aquí un solo objeto puede propagar el espíritu de una comunidad y aportar así a la fusión que se busca en el espacio.
Los motivos rústicos, minimalistas, antiguos y contemporáneos se distinguen dentro del étnico.
La influencia del estilo se fundamenta en sus objetos; al escogerlos, generalmente, se busca que estos tengan similitud con sus experiencias personales, viajes, caminos recorridos y lugares visitados .
Antecedentes.
Muchos asocian sus raíces con la decoración africana, pero los lugares que se pueden evocar dentro del estilo, por medio del mobiliario y detalles, son varios: India, Indonesia, Tailandia, Marruecos, Isla de Pascua, los pueblos gitanos, así como nuestras culturas latinoamericanas, con hermosos trabajos de artesanos que exaltan, a través de sus obras y representaciones, el sentir y las tradiciones de sus propias identidades.
Materiales.
La madera tallada, los tejidos naturales, el mimbre y distintas fibras vegetales, telas pintadas a mano, barro y piedra, son los materiales más utilizados para la confección de este tipo de adornos . Las semillas naturales son también un elemento muy apreciado.
Iluminación.
La luz juega un rol preponderante a la hora de matizar los ambientes. Una iluminación suave, difusa, y luces puntuales ayudan a destacar los objetos y piezas en tonos cálidos. Velas, fanales, lámparas de papel, bambú, entre otras alternativas, dejan su destello y junto a los aromas ayudan a generar una atmósfera especial.