Viajes
- El papa Francisco tramitó su nuevo documento de identidad y su nuevo pasaporte argentinos para viajar por el mundo con la documentación que emplearía cualquiera de sus compatriotas.
- Jorge Bergoglio recibirá en los próximos días sus documentos renovados en el Domus de Santa Marta en el Vaticano, donde declaró residencia, señaló en un comunicado el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo.
- Su Santidad se comunicó con Juan Pablo Cafiero, nuestro embajador ante el Vaticano, y le informó que quería seguir viajando por el mundo con el pasaporte argentino.
El papa Francisco inició una semana de importancia crucial en lo que lleva de papado. Dos comisiones investigadoras sobre las finanzas del Vaticano presentarán sus recomendaciones de reformas y comienzan los preparativos para una reunión cimera sobre temas familiares que abarcan la condena generalizada de los católicos a las enseñanzas de la Iglesia sobre anticonceptivos, divorcio y el matrimonio homosexual.
Mientras tanto, Francisco presidirá su primera ceremonia para recibir oficialmente a 19 cardenales nuevos como miembros de un club que eventualmente elegirá a su sucesor. Como era dable esperar en el caso de este papa, los nuevos cardenales proceden de algunos de los lugares más pobres del mundo, incluyendo Haití, Burkina Faso y Costa de Marfil.
La primera mitad de la atareada semana de Francisco está dedicada a su tercer encuentro con el Grupo de los Ocho asesores, los cardenales de más veteranía que representan a cada continente y que el pontífice designó para que le ayuden a gobernar la Iglesia y reformar la anticuada e ineficiente burocracia vaticana. Escucharán recomendaciones de una comisión de expertos sobre la reforma financiera y estructural de la Santa Sede. El martes, escucharán a una comisión investigadora que estudia cómo reformar el banco vaticano.
Francisco fue elegido con un mandato de reformar la curia romana, la administración de la Santa Sede, para adecuarla a las necesidades del siglo XXI. Quiere hacer de la curia un respaldo mayor de los obispos que intentan difundir la fe en lugar de ser un obstáculo, y las reuniones de esta semana son un indicio claro de que mejorar las estructuras financieras del Vaticano es parte fundamental de la reforma.