Leemos cuando miramos una foto, para aprender a usar un artefacto, en el trabajo, para estudiar, cuando se pasa frente a una publicidad, en fin. Cuando una persona dice que no le gusta leer, ese planteamiento no es del todo cierto.
Para Briseida Bloise, presidenta de la Cámara Panameña del Libro y por ende a quien le ha tocado presidir la VI Feria Internacional del Libro, leer es como respirar, la mayoría de las veces se hace sin pensar que se va a hacer.
Y ella explica este planteamiento con mucha emoción. En su oficina, rodeada de libros de todo tipo, nos recibió para consumar la entrevista que teníamos pactada para las diez y media de la mañana.
Yo no había terminado de cruzar la puerta cuando me preguntó ¿Qué te gusta escribir? A decir verdad le dije lo primero que se me ocurrió y de pronto vi en mis manos los tres mejores que me han regalado. No terminaba de salir de mi asombro por lo que poseía desde ese momento, cuando me hizo otra pregunta... y ¿qué te gusta leer? Sin vacilar dije "novelas", y me puso en las manos la novela que desde hace varios días estaba pensando comprar.
Luego de los regalos se formalizó un poco el encuentro, nos presentamos e intenté concentrarme en el tema que debía abordar, "La VI Feria del Libro y su presidenta". La conversación inició y transcurrió de forma fluida.
Briseida Bloise me dejó claro desde el primer instante que su preparación para este evento cultural inició desde que era muy niña, pues para hablar de libros hay que saber de libro y hay que leer muchos libros. Y según ella misma cuenta, creció entre libros.
Concretamente la organización del máximo evento cultural de Panamá comenzó en enero de este año, aunque antes se hicieron algunas reuniones entre los miembros de la Junta Directiva.
La Feria del Libro es posible con la participación "democrática" de libreros, escritores, distribuidores, editores y todos los que se sientan identificados con la actividad. Puesto que es un encuentro de manifestaciones culturales, donde se harán presente desde trovadores hasta escultores y, por supuesto, literatos.
Pero ¿por qué decimos que desde niña la presidenta de la Cámara Panameña del Libro se preparó para esto? Porque desde los seis años soñaba con ser librera.
Este año le ha tocado a Bloise la dirección de esa gran comitiva. A pocos días de la gran fiesta del libro, entre anécdotas y explicaciones habló de manera general de diversos aspectos que rodean el evento.
¿Cómo se escogió al país invitado?
B.B.: Este año el país invitado es Uruguay. Para su elección se tomó en cuenta la relación que tiene con Panamá, su trayectoria en ferias, su riqueza cultural, así como datos demográficos similares a los de este istmo.
¿Cuántos libros se tuvo que leer para programar esta Feria?
B.B.: Al principio trasnochaba leyendo, había cosas que no nos gustaban y tratábamos de evitar. Pero aprendí a sintetizar, me guié mucho por la síntesis de los libros, que siempre es muy apegada al contenido.
De hecho de los que leí leí ninguno viene, pues fueron variando. Iba leyendo lo que me apetecía.
¿Cómo observa la tendencia panameña en la lectura?
B.B: En panamá gusta mucho el tema de la autoayuda, de la superación personal, se apega a nuestra idiosincrasia.
¿Cómo está la participación de los nuevos escritores?
B.B.: Los nuevos escritores. Yo siempre tengo esperanza en el futuro, espero que sea mejor, sin embargo desde mi propia perspectiva lo que más me ha costado en la Feria es no poder darle a los escritores nacionales todo el apoyo. Ahora en la feria tengo venderles un espacio o decirles que no sé que tan ocupado esté.
¿Cuántas personas hay detrás de la organización de la Feria?
B.B.: Yo creo que nosotros podemos llegar a ser unas dos mil personas. Hay muchos voluntarios, clubes cívicos, los bomberos, y los que participan desinteresadamente.
Periodismo cultural en la Feria
B.B.: Para nosotros es fundamental tener en cada Feria la mesa de periodismo cultural y este año Fernando Butazzoni viene muy entusiasmado con contar con los periodistas panameños en esa mesa.
¿Cuáles son los retos más fuertes con los que se han encontrado en la organización de este evento?
B.B.: Uno de los mayores obstáculos es el costo del alquiler del Atlapa, que llega a ascender a casi 6 mil dólares.
¿Cómo se costean todos los gastos?
B.B.: A través de los patrocinadores y el cobro de la taquilla se trata de costear. Pero también hay muchos otros gastos.
¿Cuántos asistentes esperan tener en esta Feria?
B.B.: Nosotros tuvimos en la última feria unos 70 mil visitantes, más los organizadores y expositores que pueden llegar casi a 100 mil. Esperamos un número similar o superior.
A los que no les gusta leer
¿Qué piensa de la apatía de algunas personas hacia los libros?
B.B.: Hay bastante tendencia a cambiar. Los tiempos cambian, lo primero que tenemos que reconocer es que todo el tiempo leemos, leemos en imágenes, en las películas, y en Panamá sí se lee.
Casi todo el mundo tiene un libro de referencia, y aunque la gente diga yo no leo. Esto demuestra que la gente se va identificando, unos prefieren ciertos sellos editoriales.
Es muy motivador reconocer que le gente está buscando adoptar un criterio en la lectura.
¿Qué piensa de la juventud y los libros?
B.B.: Los jóvenes dicen que no leen, pero para un juego deben leerse la instrucción, compran un libro de juegos de dragones de vampiros, etc.. Buscan libros relacionados con los juegos.
A los jóvenes les engancha mucho la literatura medieval.
Su relación con los libros
¿A usted le gusta leer por contenido o por autor?
B.B: Me gusta más leer por contenido, sin embargo la naturaleza de mí trabajo me hace leer por autores, esto me hace hacer buenos amigos. Por ejemplo (Hernán Rivera) Letelier -premio Alfaguara 2010- me dejó pensando en el desierto de Saraguey. El escritor en su presentación nos hizo llorar al darnos a conocer lo que hizo por su territorio.
¿Cuáles son sus libros favoritos?
B.B.: Tengo muchos libros favoritos, tengo libros que obligados son mis favoritos, tengo libros hijos, hay libro que reconozco por años.
Para mí son libros de referencia existencial el Diario de Ana Frank, Corazón de Edmundo Amicis (cuando era más chica), Había una vez (cuando empezaba a leer), o por ejemplo el Tunel de Ernesto Sabato (a los 12 años), que para mí fue muy duro porque tuve una niñez inmaculada.
¿Desde cuándo lee?
B.B.: Yo empecé a leer a las 5 años, ni siquiera iba a la escuela, mis papas son maestros. Mi papá muy "Taurus", mi mamá siempre muy apegada a la filosofía.
Fue influencia de sus padres su pasión por la lectura
B.B.: Hmm puede ser. Mi mamá leía mucho la Ileada y la Odisea, las tragedias griegas, de hecho yo me llamo Briseida por las tragedia griegas.
Yo crecí entre libros, entre los escritores del bum, pero además yo siempre quise ser librera, desde que tenía seis años decía que quería tener una librería.
Cuando iba a las posadas pedía cancioneros para los villancicos y la gente no me los dada porque decían que no sabía leer, eso me molestaba mucho.
¿Su trayectoria profesional?
B.B.: Yo soy arquitecta, estudie psicología, sobre todo por el tema de psicología social. Cuando fue la Invasión fui directora de Asuntos Sociales de los campamentos de Albrook, fue lo mejor que he hecho en mi vida, el trabajo en las cárceles, los torturados en la época de Noriega...
¿Cómo ve a la internet: un aliado del libro o un enemigo?
B.B: El internet ha ayudado muchísimo, facilita mucho, es innegable que preferirás tener un libro impreso a un libro digital. Pero es un gran beneficio.
Mensaje a esos nuevos escritores
B.B.: Cuesta reconocer que el escritor no sabe que su trabajo no terminó cuando el libro se publicó, que su trabajo sigue, porque es al revés. Una vez que el escritor entrega un libro al lector, el lector es un poco dueño de su vida.
A la gente que está tratando de publicar un libro le digo que acuda a los seminarios, a los talleres de creación literaria. Que no digan yo tengo un don nato y como yo soy tan bueno publíqueme mi libro. Es importante vivir la experiencia, pero la experiencia de publicar tiene alegrías y muchos sinsabores.
¿Qué significa la Feria para usted?
B.B.: La Feria se encamina a hacer sentir a las personas esas experiencias que te ofrecen la literatura, eso es para mí lo que nos compromete a hacer la feria anual. La Feria es una fiesta de todos.