A quién no le gusta lucir objetos de metales preciosos o semipreciosos, como la plata, para engalanar ocasiones especiales tales como una cena familiar en donde la resplandeciente cubertería, vajilla y cristalería sean el centro de atracción de su mesa.
Las piezas y objetos de plata, cubiertos, platos, vasos y copas en su proceso de conservación se exponen a factores como la polución y la humedad del ambiente, lo que las afecta restándoles brillantez y luz.
Para mantener en buen estado estos artículos, le recomendamos algunos trucos de limpieza y mantenimiento, que puede preparar en casa a muy bajo costo y obteniendo magníficos resultados.
Platería.Sí desea renovar una pieza de plata, la cual ha sido afectada por procesos ambientales, debe seguir los siguientes tres pasos: el desengrasado del metal, eliminación de la capa de óxido y reavivar el resplandor del objeto, con un producto que retarde la oxidación y asegure su protección. Efectúe el procedimiento enjuagando los objetos de plata, con el agua utilizada para hervir papas o espinacas. Esto resulta adecuado para obtener el brillo de los objetos que no tienen muchas manchas.
Si por el contrario, están muy sucios, introdúzcalos en una mezcla de amoniaco y agua caliente, a partes iguales, déjelos en reposo unos minutos , luego, séquelos bien con un paño y frótelos para sacarles brillo.
Otra opción. Resulta muy eficaz preparar una solución con una cucharada de vinagre, un puñado de sal, un chorrito de detergente para lavar vajillas y un litro de agua caliente. Sumerja las piezas por limpiar, durante quince minutos y luego aclare con agua y jabón.
Cubiertos.Cuando tiene mucho tiempo de no usar la cubertería, que permanece guardada en cajas o estuches, esta tiende a tomar un color mate. Un buen remedio para ello es hervirlos en una olla con agua caliente y esto hará que la suciedad suba a la superficie y los cubiertos queden limpios y relucientes.
Más trucos caseros. Para abrillantar de forma rápida, no hay nada mejor que echar unas gotas de aguarrás sobre un trozo de algodón y frotar la pieza.
Nunca frote los objetos de plata con un producto abrasivo, los rayaría irremediablemente.
Otra manera de evitar que sus cubiertos se rayen puede ser guardándolos en estuches, cubiertos de una tela de algodón suave o afelpada. Como regla, no los coloque en lavaplatos, a menos que se encuentren protegidos por un barniz especial.
Jamás envuelva objetos de plata en plástico, pues la condensación podría quitarles el brillo. Una alternativa diferente y muy práctica es envolverlos en papel de periódico, especialmente cuando vaya a guardarlo por mucho tiempo.
También puede preparar una solución de agua fría, amoníaco para uso casero, y un abrillantador de plata de larga duración. Corte varios trozos de algodón y empápelos en la mezcla. Le sorprenderá el resultado.