En el nuevo siglo, los objetos decorativos aromáticos se han posicionado como una parte importante en la decoración de los hogares.
Consejos.
Aquí le ofrecemos algunas opciones para desplegar e impregnar ricos olores en diferentes áreas de su residencia con detalles sencillos y muy prácticos, que cumplen con una doble función.
Por un lado, se recrea un ambiente determinado en cada espacio haciendo uso de aromas diversos y al mismo tiempo, estos objetos deben estar siempre en armonía con la decoración de la habitación donde son ubicados, jugando así con los materiales, los tonos y los colores de la estancia y del objeto decorativo elegido.
Ubicación.
A la hora de elegir el lugar para colocar las esencias decorativas, debe tener en cuenta las características de la habitación o estancia en cuestión, por ejemplo los baños y cocinas requieren de olores frescos como los de los cítricos, hierbas y flores pues estos inspiran limpieza. Sin embargo en los dormitorios y en las salas encajan mejor los olores más cálidos, exóticos y sensuales que proyectan confort y relajación.
Materiales.
Son elaborados con parafina, jabón, maderas tratadas y cerámicas, estas últimas son impregnadas de distintas fragancias tanto naturales como artificiales, entre los que se pueden destacar los sumos de las frutas y especias como el azafrán, la mirra, la canela, vainilla, entre otros.
Accesorios.
Los portavelas, incensarios, colgantes móviles, las lamparillas con aceites aromáticos y jabones de colores son algunos de los artículos que no deben faltar en la aromatización de un ambiente. Sus diseños destacan por su originalidad ya que son artesanías muy atrayentes a la vista.
Un ejemplo de ello son las velas con formas de la fauna, la flora y otros elementos. Con tan solo un poco de imaginación puede elaborar sus propios accesorios. Una opción novedosa es colocar botellas de cristal de diferentes tamaños en estantes de salas y baños y verter en su interior sales de baño o piedritas decorativas.
Aporte.
Los adornos decorativos y aromáticos también ayudan a preservar el ambiente, porque no dañan la capa de ozono, ya que funcionan como sustitutos de químicos como los aerosoles ambientales.