Jorrit Bergsma fijó un récord olímpico y lideró la cuarta barrida de Holanda en el patinaje de velocidad de los Juegos de Sochi, al sorprender el martes en los 10,000 metros a su compatriota Sven Kramer.
Kramer buscaba este oro más que otro, luego de dejarlo escapar en la carrera de máximo aliento en el óvalo con un inexplicable error en los Juegos de Vancouver 2010.
Pero el remate de Bergsma fue extraordinario, imponiéndose con un tiempo de 12:44.45. Fue el tiempo más rápido al nivel del mar y batió el récord olímpico de 12:58.55 fijado por el surcoreano Lee Seung-hoon hace cuatro años.
Kramer se conformó con la plata, con registro de 12:49.02. El bronce se lo llevó Bob de Jong.