¿Q uién no disfruta de una deliciosa y humeante taza de té? ¿Pero conoce usted el origen de esta “noble” y popular costumbre?
Historia.
La hora del té es una de las más típicas costumbres inglesas. Los chinos, los japoneses y los árabes comparten con los ingleses el gusto por esta estimulante y universal bebida.
En 1830, la Duquesa de Bedford (Inglaterra), una tarde ordenó servir en sus habitaciones una taza de té con algún refrigerio, y fue tan bien recibida esta ingeniosa idea, que llegó a convertirse en una costumbre de corte social. El famoso “Té de las cinco” se empezó a tomar a principios del siglo 19 en Inglaterra.
Costumbre.
No tan formal y sin tanto ritual, la costumbre de compartir con amigos o familiares una tarde de té se mantiene. Aquí algunas ideas.
Informal.
De 3 a 6 personas, lo ideal es el servicio completo (tazas, tetera, azucarera, lechera , cubiertos, servilletas, etc.) junto con los bocadillos en una mesa fija o en una con ruedas. Para un grupo más grande se debe presentar el servicio completo sobre una mesa con mantel, vajilla, cristalería, decorar con flores y un sencillo menú de emparedados, galletas y postres /dulces.
Formal.
Cada invitado debe disponer de un platito de postre, sobre este un tenedor y un cuchillo. La taza hacia la derecha y la servilleta doblada a la izquierda del platito, o bien doblada sobre este. Puede añadir al menú crepes, wafles y tartas de dulce o sal a su gusto.