Una obra de arte es una inversión en todos los sentidos. No solo en el aspecto económico, sino que representa un deleite para los sentidos.
Al adquirir una pintura son varios los elementos que entran en juego. El primero, que despierte nuestro interés y nos cautive; y el segundo, en qué lugar de la oficina o residencia la vamos a ubicar.
Conversamos con la curadora Isabel García, directora de It´s Art Gallery, quien ofreció algunas recomendaciones:
Desnudos.De acuerdo con el contenido de una pintura artística de este tipo, se recomienda colocarla en la recámara principal. Dependiendo del tamaño, podrá ser el punto focal de la habitación.
Abstractos y paisajes conceptuales.Son muy buscados por su toque minimalista. Van acorde con la ornamentación de la sala de estar o un den. Ideales para los apartamentos tipo loft.
Bodegones.Hacen semejanza con la línea decorativa del comedor, pues a la hora de comer se necesita de mucha relajación. Aunque son muy clásicos y tradicionales, se mantienen vigentes.
Recomendaciones.Cuando tenga definida la idea de qué cuadro armoniza con cada habitación, debe tomar en cuenta los siguientes aspectos:
Al momento de colgar una obra de arte, es importante ver el tamaño y la altura de la pared.
Si desea colgarlo sobre el respaldar de un sofá, el cuadro debe estar arriba del borde del sillón, para que no lo tape.
Si desea ubicarlo sobre una consola, tome medidas a los lados: altura y ancho, para que haya una sincronía entre el mueble y el cuadro. Sobre la consola no debe colocar artículos como floreros o esculturas que lo tapen. Lo recomendable es que esté libre, con luces que destaquen la obra.
Al lado del lienzo debe haber, en dorado o plateado, una plaqueta que indique autor, nombre de la obra y técnica.