Protesta de grupo de desempleados provocó cierre de la Asamblea, ayer
- En forma sorpresiva un grupo de desempleados llegó ayer para protestar dentro de la Asamblea Nacional. Se identificaron como miembros del Partido Cambio Democrático y según las declaraciones de Carlos Grenald, exigían ver al presidente de la Asamblea, Sergio Gálvez, para conocer el seguimiento de propuestas de empleo para copartidarios.
- La seguridad de la asamblea decidió cerrar las instalaciones desde la entrada principal hasta el salón del Pleno y el Salón Azul. Minutos antes de la llegada de los manifestantes se desarrollaba la sesión de la Comisión de Presupuesto, donde se consideraron traslados de partidas y créditos adicionales para varias instituciones, y en el Salón Azul se realizó la sesión de la Comisión de Credenciales que ratificó a Ricardo Brooks como nuevo director de la Lotería Nacional de Beneficencia. Esta ratificación que pretendía pasarse a discusión del Pleno se pospuso por la protesta y transcurrió otro día de poca productividad.
- 11 proyectos de ley fueron aprobados en primer debate entre enero y febrero de este año.
La cifra de 113,704 dólares es el costo que representa al Estado las 488 ausencias de los diputados principales en las 19 sesiones del Pleno realizadas durante enero y febrero de 2014.
Esta cifra resulta, tomando en cuenta que cada día de un diputado está valorado en unos 233 dólares que se convierten en 7,000 dólares mensuales de emolumento, entre salario, gastos de representación y combustible a los cuales tiene derecho.
Entre los diputados que figuran en la lista de ausentes de las actas recopiladas y publicadas en la página web de la Asamblea, destacan Luis Corbillón con 19 ausencias; Adolfo Valderrama y José Luis Varela con 18 ausencias cada uno; Raúl Pineda (16) y Crispiano Adames (16) así como Jorge Iván Arrocha, José Isabel Blandón, Miguel Salas y Carlos Santana con 13 ausencias cada uno.
Sobre esta situación que se convirtió en una constante desde que arrancó el año electoral, el diputado presidente de este órgano, Sergio Gálvez, dijo en días recientes que no se aplican descuentos y que hace falta madurez para establecer a través del Reglamento Interno los descuentos por estas ausencias.
Gálvez excusó la situación al expresar somos parlamentarios y también somos comunitarios, y explicó que el periodo de sesiones ordinarias ha coincidido con la fiesta electoral, en la cual 66 de los actuales 71 diputados está en busca de la reelección.
Seis leyes en dos meses
Sin embargo, no solo el costo de este ausentismo preocupa en la segunda mitad del último periodo legislativo, sino la calidad del trabajo durante los días preelectorales.
El propio informe estadístico que brinda la Secretaría General de la Asamblea Nacional revela que solo se han evaluado 11 proyectos en primer debate, desde que se inició este año, y se refleja la aprobación de seis proyectos de ley en tercer debate, en lo que va del año.
Este informe además confirma que desde julio de 2013, cuando se inició el actual periodo ordinario, la iniciativa legislativa proviene en un 59% de proyectos presentados por el Órgano Ejecutivo y apenas 30% por parte de la iniciativa de los diputados.
Para el diputado Leandro Ávila, quien es uno de los que asiste diariamente al legislativo, el periodo electoral sí influye en la productividad, pero asegura que en su caso, hace el esfuerzo por asistir. Ávila explicó que los diputados no firman una lista de asistencia, sino que esta es cotejada por un funcionario que puede anotar la asistencia, así sea que los diputados lleguen a mitad o inicio de la sesión del Pleno. Usted puede llegar en el último minuto de la sesión y allí lo anotan, aseguró.
Con esta realidad, el analista políticos Mario Rognoni dijo que debería considerarse un receso dentro de la Asamblea, porque este fenómeno ocurre cada cinco años.
Creo que lo que deberían hacer es declarar un cierre temporal de las sesiones para que se dediquen a la política.
A juicio de Rognoni la improductividad en las sesiones de la actual Asamblea en nada afectará la decisión que tome el electorado de si reelige o no a estos funcionarios.