Las consolas son muebles de mucha tradición y delicado donaire. Estas se han utilizado en todas las épocas, en diferentes formas y materiales.
Es una pieza muy versátil, la cual desempeña una función más allá de la decorativa. Es un accesorio que puede ser desde simple hasta muy elaborado.
¿Qué es? Se trata de una mesa estrecha y alargada que se puede colocar contra una pared y ocupa poco espacio, por lo que resulta ideal para viviendas de dimensiones reducidas, apartamentos tipo “loft”, etc.
Usos.
Encontramos una gran variedad de diseños y estilos los cuales podemos utilizar a discreción y preferencia de cada uno. Un ejemplo es la consola como barra de desayuno, o mueble-bar, o bien, recurso para ocultar un desnivel o error arquitectónico. Una consola puede crear una zona de comedor con poco espacio.
Al incluir un escritorio en su habitación, elija este mueble; al tener menos fondo que las mesas tradicionales, podrá adaptarla al espacio.
Su uso más frecuente es en el recibidor, como mueble principal para colocar algún adorno con el fin de crear ambiente, un teléfono, un cesto para la correspondencia o donde dejar las llaves, aunque el recibidor sea pequeño. Hay consolas realmente estrechas para ese uso, que se adaptan a cualquier espacio.
Complemente con un espejo y cree su propio tocador. Le dará un toque muy especial a la habitación. Otra opción es la consola en la cocina. La puede utilizar muy bien para comidas rápidas o desayunos.
En el punto inicial del pasillo es perfecta; así se unifican los dos ambientes sin entorpecer el paso. Por último, una consola sirve perfectamente como mueble auxiliar.