- 23 años laboró Rodolfo Sabonge en la antigua Comisión del Canal y luego en la Autoridad del Canal de Panamá.
- 31 de octubre del año pasado fue cuando Sabonge se acogió a una jubilación anticipada.
- $13,153 ha recuperado la ACP, producto de descuentos en concepto de liquidación a Sabonge.
Una lesión patrimonial por 31,969 dólares provocó el exvicepresidente ejecutivo de la división de Planificación y Desarrollo Comercial de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Roberto Sabonge, a esa entidad estatal, según un informe oficial.
De acuerdo a los resultados de una auditoría exhaustiva, llevada a cabo por la Contraloría General de la República y remitida hace unos días a la Junta Directiva de la ACP, Sabonge, aprovechándose de viajes oficiales, se ausentó de sus labores oficiales y volvió a cobrar viáticos para él y para terceros que, de antemano, habían sido cancelados.
En otras palabras, Sabonge cobró horas que nunca laboró, según la requisa de la Contraloría. Adicional a estas anomalías, el exfuncionario realizó desembolsos de dinero no justificados en rubros como los viáticos pagados y pagos a terceros, en concepto de hospedaje y alquileres para él mismo.
La investigación de Contraloría también determinó que Sabonge recibió un pago de 19,126 dólares por 288 horas que nunca laboró.
Como si fuera poco, a raíz de esas horas canceladas no trabajadas, a Sabonge se le adjudicaron otras 40 horas de pago en concepto de horas de vacaciones acumuladas.
El monto económico que recibió Sabonge por este error de cálculo matemático, del que él tenía conocimiento, fue de 2,654 dólares. Otros 1,306 dólares le fueron cancelados por habitaciones y alquileres de vehículos pagados por la ACP que supuestamente utilizó Sabonge en varios viajes.
A pesar de la lesión económica cometida contra la ACP, esta ha logrado recuperar 13,153 dólares, producto de los descuentos de terminación de contrato de la ACP con Sabonge. Sin embargo, todavía debe al Estado 18,816 dólares.
Persecución
Al respecto, Roberto Sabonge denunció ayer en TVN que es presa de una cacería de brujas.
“Este caso en particular lo considero una cacería de brujas, por la forma como esa oficina interrogó al personal de la mía”, contó Sabonge al conocer el informe remitido por el fiscalizador de la ACP, Antonio Domínguez, a la Contraloría General.
Expuso Sabonge que sus subalternos fueron llevados a un sitio que no especificó para que declararan en su contra por un periodo de tres y cuatro horas, sin embargo, los investigadores nunca recibieron tal testimonio.