Vivió el amor a Dios y al prójimo sin fingimientos. Se dio sin condiciones a su familia y comunidad. Vivió en justicia y ahora participa del festín junto al Justo Juez, que es todo amor.
Con esas y otras palabras se reconoció los méritos espirituales y personales, se saludó, despidió del mundo terrenal a Olga Inés Ávila de Sinclair, viuda del pintor Alfredo Sinclair B. y madre de la artista Olga Sinclair Ávila, en misa concelebrada ayer en la iglesia Santa Marta en Altos del Chase.