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La pirámide invertida del Sistema Judicial Panameño
El tema judicial es algo así como el mejor relleno de los medios de comunicación cuando no hay temas. La inseguridad jurídica, las interioridades de la Corte Suprema de Justicia y otras son temas recurrentes cuando no hay información más o menos interesante que pueda ayudar con el rating o la circulación diaria.
Comienzo por aclarar que soy ingeniero. Lo más parecido a estudios universitarios sobre el tema judicial es mi semestre de derecho laboral en el último semestre de la carrera. Así que estas ideas surgen desde la percepción ciudadana, que usualmente es tomada como la realidad sobre la cual opinar.
PARA QUE COMENCEMOS A PENSAR QUE NUESTRO SISTEMA JUDICIAL FUNCIONA HAY QUE IR A LO SENCILLO PRIMERO, COMO SIEMPRE. SI NO SE COMIENZA DESDE LO SIMPLE, DIFÍCILMENTE SE PUEDEN RESOLVER PROBLEMAS COMPLICADOS, COMO ES EL CASO DE LA JUSTICIA PANAMEÑA.
Para la mayoría de los panameños esos temas relacionados con los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y casos de alto perfil no son más que morbo del cual hablar cuando no hay tema en una conversación de pasillo. La realidad es que, así como nuestro pueblo quiere que sus políticos les resuelvan el día a día, lo mismo es con la justicia.
Las estadísticas en nuestro país indican que los casos a resolver como temas judiciales se enmarcan dentro de situaciones domésticas: violencia intrafamiliar, peleas entre vecinos, problemas de parejas separadas, custodia de hijos, escándalo en vía pública, etc. Todos con necesidad de justicia rápida e imparcial.
La pregunta es si la ciudadanía está segura de la certeza del castigo, de una justicia expedita, de resultados apegados a la ley. Me parece que en Panamá estamos muy lejos de que esto sea así. Y es aquí donde radica la falta de fe de los panameños en su sistema judicial.
Es muy interesante ver como los procesos de elección de magistrados de la Corte Suprema colman los medios de comunicación. Pero a la mayor parte de la gente no le interesa absolutamente nada quién es magistrado de esta instancia superior y definitiva de justicia. Y esto lo saben todos los que han ocupado la silla presidencial.
Es que para que comencemos a pensar que nuestro sistema judicial funciona hay que ir a lo sencillo primero, como siempre. Si no se comienza desde lo simple, difícilmente se pueden resolver problemas complicados, como es el caso de la justicia panameña.
Me gustaría que todo aquel que quiera ser presidente de Panamá, que todos los partidos políticos que quieren ejercer a través de sus miembros la conducción del Estado panameño presenten un plan integral desde la base hacia la punta de la pirámide del Órgano Judicial, en el que se pueda entender cómo la justicia de nuestro país va a ser justa, como debe ser.
Y esto es algo que no veo. Siempre nos presentan nuevos métodos de cómo elegir a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia. ¿Y qué hay con los corregidores? ¿Los jueces nocturnos? ¿Los jueces suplentes? ¿Los jueces de tránsito? ¿Los jueces de familia?
Es que el problema está abajo. En el día a día. Es lo que motiva al ciudadano a mantener un comportamiento apegado a las leyes de nuestra sociedad, o no. Si no hay certeza del castigo, si no se siente temor a la rigurosidad del sistema, pueden poner a los magistrados por medio de un sorteo en la Plaza Víctor Julio Gutiérrez si quieren, pero ningún método de elección de magistrados de la Corte Suprema devolverá al panameño la confianza en su sistema judicial.
Me gustaría saber si estos temas los discute el Colegio de Abogados. ¿Qué se hace ahí? Cada vez que tienen elecciones son unas luchas intestinas que realmente llaman la atención. Casi es como buscar el control del Estado, pero dentro de un edificio. Ante tantos problemas con nuestra justicia, el Colegio de Abogados tiene una deuda con la sociedad.
Es momento de revisar las políticas públicas relacionadas con el sistema judicial. No solo ver las cosas superficialmente con temas que llenen espacios de noticieros solo como relleno. No es posible que cada día, la población sienta que para poder acceder a una justicia imparcial hay que dar la vuelta al mismo sistema con el juegavivo y a través de contactos.
¿Hay comisiones sobre justicia en los partidos políticos? ¿Discuten cómo resolver los problemas judiciales de los panameños?
Es muy impactante seguir los casos de alto perfil. Y pedir justicia por temas que generan simpatías políticas también. Eso sí es ser político tradicional. Ahora Panamá merece políticos que innoven, dispuestos a hacer las cosas diferentes y buscar soluciones integrales a los problemas que nadie ve desde arriba, pero asfixian a los que están abajo.