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ACP y el contrato con GUPC
El 14 de enero de 2014, el diario Panamá América publicó mi artículo “Contrato con GUPC”, en el que dije: “Si GUPC no cumple lo negociado, la administración del Canal debe terminar la obra, puesto que tiene el dinero y la capacidad técnica para hacerlo. Si este es el caso, debe ponerle una demanda multimillonaria a esta compañía por incumplimiento de contrato para que nunca más un gobierno serio los contrate.
TAL PARECIERA QUE GUPC TIENE UNA AGENDA PRECONCEBIDA QUE CONSISTE EN ASALTAR LAS ARCAS DEL CANAL, DAÑAR EL “ENVIDIABLE” CRECIMIENTO ECONÓMICO DEL PAÍS, EL PRESTIGIO DE LA ACP Y DEL GOBIERNO...
El Gobierno, a través de la Procuraduría, debe hacer una investigación de los pormenores del contrato y lo acontecido y si hay un intento de atentar contra la seguridad del Estado panameño y contra el patrimonio de todos los panameños, como lo es el Canal de Panamá, entonces deben dar con sus huesos en la cárcel los culpables”.
Ahora, reitero lo dicho, después de más de un mes de negociaciones infructíferas en las que GUPC solo está dilatando el problema y el Estado está perdiendo millones cada día que pasa sin tomar una decisión. Tal pareciera que GUPC tiene una agenda preconcebida que consiste en asaltar las arcas del Canal, dañar el “envidiable” crecimiento económico del país, el prestigio de la ACP, del Gobierno y del Estado a nivel nacional y mundial.
La paciencia de los panameños tiene un límite y si el pueblo panameño logró a través de una lucha generacional que la potencia más grande del mundo reconociera un trato de mutuo respeto con un país pequeño en tamaño como el nuestro, pero grande de corazón, un puñado de descendientes directos de piratas y conquistadores no van a venir a tratarnos como una colonia. Tengo muy buenos amigos españoles hace muchos años y ellos deploran también la actitud y comportamiento de estos “malos compatriotas” (GUPC).
Solo quedan tres pasos: primero, terminar la ACP con las obras paralizadas del Canal, y si es necesario, subcontratar una compañía o compañías de comprobada experiencia, de reputación intachable y de solvencia económica. Segundo, el Estado debe investigar, a través de la Procuraduría, hasta cómo se dio este contrato con esta compañía (GUPC). Tercero, demandar con una suma multimillonaria a GUPC por rompimiento de contrato y daños y perjuicios a la ACP y al Estado panameño. ¡Todos por Panamá!