La seguridad debe ir más allá de la instalación de una alarma o de la construcción de un muro o cerca. En realidad, debe empezar por tener claro el concepto de la misma y conocer cuáles son los riesgos a los que estamos expuestos dentro del hogar.
El término seguridad es tan amplio que se extiende a varias situaciones que se pueden registrar en una vivienda.
Por ejemplo, una de las amenazas de riesgos más serias está relacionada con la higiene de su casa. Invierta en higiene.
Cuando se habla de higiene se tiende a pensar sólo en la limpieza diaria de la casa, pero en la práctica, este concepto es mucho más amplio y corresponde a la suma de todas las medidas que procuran prevenir infecciones, y en definitiva, cuidar la salud de los integrantes del hogar.
Por esto, es importante dar mantenimiento y limpieza de conductos del aire acondicionado, pintura, fumigación periódica de espacios de riesgos.
Seguridad antirrobo. Estudie las propuestas de especialistas si en su casa guarda objetos de valor (obras de arte, joyas, etc.). Hoy, la tecnología proporciona más recursos que la clásica alarma.
Los avances en domótica le pueden ayudar a instalar sistemas de vigilancia inteligentes, que resultan muy efectivos de cara al antihurto y a la protección personal.
Este sistema de seguridad goza de gran éxito, especialmente en viviendas con jardín, en casas que se encuentren aisladas o simplemente para aquellas que están deshabitadas frecuentemente.
En el mercado se ofertan una serie de dispositivos que optimizan el funcionamiento de las alarmas, como pueden ser los siguientes:
- Sensores de puertas y ventanas: Se trata de pequeños interruptores magnéticos acoplados a puertas y ventanas que detectan la entrada de ladrones en el hogar.
- Sensores de movimiento: Actúan ante la detección de movimientos activando las alarmas visuales y/o sonoras. Su principal ventaja es la facilidad de instalación, ya que los componentes son inalámbricos.
- Sensores de infrarrojos: Su funcionamiento consiste en detectar la presencia de extraños por el calor corporal que desprenden, activando a continuación la alarma.
Seguridad contra accidentes domésticos. Los más comunes son: quemaduras, heridas producidas por objetos cortantes, quemaduras eléctricas y electrocución, asfixia y atragantamiento, ahogamiento, envenenamientos (medicamentos, productos de limpieza etc.) caídas y golpes.
Riesgo.Los que más sufren accidente en el hogar son los niños, ya sea en la casa, la guardería, la calle y la escuela, que son los lugares en los que los menores están más expuestos a sufrir accidentes inesperados.
Ancianos: a medida que envejecemos vamos perdiendo el control del equilibrio, presentamos dificultades para andar y disminuye nuestra visión. A esto hay que añadir los obstáculos tales como suelos resbaladizos, baños mal equipados y escaleras con poca o mala iluminación.