Esta decoración de corte tradicional y folklórica nace en los grandes palacios tailandeses (los más antiguos del mundo), en donde reinaba el lujo y el esplendor. Hoy día, esta corriente estética es apreciada y adoptada alrededor de todo el mundo como un estandarte de clase y lujo.
Características. La esencia decorativa del estilo tailandes se concentra en los temas naturales, que son combinados a menudo con temas espirituales y sobrenaturales. La imagen del Buda es una de las representaciones religiosas más vistas y presentes en los ambientes tipo tailandés, siempre rodeado de objetos y piezas que simbolizan reverencia y adoración, así como la tranquila contemplación personal.
Elementos. Colores, líneas y diseños se mezclan dando como resultado sencillas decoraciones naturales y muebles que se lucen junto a elegantes y tradicionales piezas, como ornamentos de bambú, hojas de plátano y tejidos de junco, entre otros.
Actualidad. Tanto a nivel decorativo como culinario, esta tendencia se ha impuesto con mucha fuerza. Es símbolo de estatus y clase. El estilo tailandés tiene la capacidad de atraer elementos de otras culturas, incluidas las de países cercanos, lo que se traduce en una mezcla exquisita de buen gusto y sofisticación.
Accesorios. Lo natural cobra protagonismo en detalles y revestimientos. Elegantes objetos de bronce, lata, plata, textiles naturales, es como la seda en tonos neutros, la madera y fibras vegetales en muebles bajos y en adornos.
Otros detalles como bandejas y jarrones son parte de la ambientación de esta decoración mística y milenaria que sigue cautivando al mundo.