Para ser una ciudad en la que todo está diseñado con el fin de atraer y exprimir los bolsillos más profundos del mundo, y en donde dar propinas para todo es prácticamente una obligación, sorprendentemente Las Vegas puede ser disfrutada en grande y sin gastar fuertes sumas de dinero.
Y es que la propia ciudad, o por lo menos su calle más famosa, (la franja), es un espectáculo en sí misma.
The Strip
Solo en este tramo, de 6.4 kilómetros de largo, están 18 de los 25 mayores hoteles del mundo. Y todos están diseñados con la arquitectura del exceso y la grandiosidad.
En The el espectáculo comienza con el Excalibur, diseñado como un castillo medieval. A un lado, el espectacular hotel Luxor, cuyo tema es el antiguo Egipto. El propio hotel, de 4,008 habitaciones, es una gran pirámide negra, y en su fachada custodia una réplica de la esfinge. Sigue el Mandalay Bay, que asemeja estar hecho completamente de oro. Estos tres hoteles están conectados a través de un tren elevado y túneles peatonales.
Strip
Entrando a The están frente a frente el New York New York y el MGM Grand. El primero reproduce los principales íconos de Nueva York, como la Estatua de la Libertad y el rascacielos Empire State. Además, tiene una montaña rusa que corre en medio de los rascacielos.
Strip
El MGM Grand, adornado con su enorme león de oro, es el segundo hotel con más habitaciones en el mundo y actualmente sede de los combates de boxeo profesional de más perfil, como los de Floyd Mayweather Jr. y Manny Pacquiao.