La decoración y arreglo de la recámara principal en una residencia es tal vez una de las áreas más importantes. Es en este espacio en donde nos refugiamos para descansar después de un día de trabajo, es nuestro rincón de intimidad y en donde soñamos y planeamos el futuro personal y familiar.
El estilo que elegimos debe reflejar nuestra personalidad y carácter por lo que recomendamos que antes de una decisión se tome el tiempo para apreciar y analizar los diferentes estilos y así crear uno propio que lo(a) identifique.
Decoración.
Conversamos con el diseñador Iván Medina C., quien manifestó, que para lograr un final feliz hay que prestar atención a detalles. Por ejemplo, el tipo de arquitectura y dimensiones del cuarto pueden ser determinantes en el estilo; otro elemento a considerar es el tono de las paredes y el piso, pero estos últimos son más fáciles de cambiar a gusto de cada individuo. Sin embargo, los detalles son los elementos que crean una atmósfera especial y acogedora y que invitan al descanso.
Otra de las posibilidades es recurrir a las alfombras, revestimientos de diferentes materiales y texturas; en este campo, los tejidos que se utilicen nos ayudarán a definir el ambiente, siempre coordinando todo como un conjunto.
Tipos de recámara.
Como mencionamos anteriormente la decoración dependerá de quién vaya a ocupar la habitación.
El elemento principal en todos los casos es la cama y su tamaño dependerá de las dimensiones de la habitación.
En las recámaras femeninas, predominan los colores suaves que se complementan con cuadros que combinen con la colcha o con la alfombra.
Según su estilo, puede crear un espacio romántico o clásico solo utilizando los elementos adecuados para decorar.
Los caballeros prefieren los colores sobrios y oscuros, entre los que podemos destacar el rojo, el marrón, el negro y el verde oscuro. Con pocos accesorios, pero se incluyen los cuadros y las lámparas.
En todos los casos lo importante es crear el espacio tomando en cuenta el gusto individual y no solo lo que dicen los demás. Aplicar siempre un toque personal, proporcionará su firma a la decoración.
Para una recámara matrimonial se recomiendan colores neutros al igual que el resto de los accesorios. Este dormitorio debe resultar cálido y funcional para cada miembro de la pareja.
En cuanto a los accesorios, las posibilidades son muy amplias desde recuerdos de pareja, imágenes religiosas, espejos, etc.