Terminaron las vacaciones
Es hora de empezar un nuevo año y dar gracias por esta bendición. Después de casi 3 meses, mañana, lunes, la gran mayoría de nuestros hijos volverán a la escuela y empezará un nuevo ciclo escolar. Se terminaron las largas horas de sueño matutino y comienzan las largas tardes de tareas vespertinas, los desvelos por los juegos interactivos se suspenden debido al acoplamiento del nuevo periodo de clases.
Para muchos es el momento de hacer nuevos amigos, lo cual se facilita gracias a la inocencia de muchos que aún no terminan la educación básica, conforme crecen las cosas irán cambiando. Mañana se inicia una nueva red social, nuevos compañeros de clase, nuevos retos y, sobre todo, el compartir el sinfín de actividades que realizaron durante los meses de diciembre, enero y lo que va de febrero.
También empiezan los días ajetreados por el número de actividades extracurriculares que se unen a las tareas, los torneos de fútbol, básquet, fútbol americano, natación, etc. sin dejar a un lado las actividades culturales como la música, el ballet, la lectura, y otras que en este momento se me escapan.
Llegó el momento del nuevo armamento de libros, de las flautas y de los juegos geométricos, del Baldor y otros valiosos libros que nos ayudarán a entender la actualidad de las materias que cursamos hace ya algunas primaveras y que hoy nos vemos desfasados por el pasar inminente del tiempo, recordándonos la necesidad de estar a la vanguardia para llevarles el paso a nuestros hijos.
Por supuesto también llegó el momento de actualizar la agenda e ir colocando en la nevera las invitaciones a los 45 cumpleaños del mes, pues la actividad social de nuestros hijos y su agenda se llena mucho más rápido que la nuestra, los cumpleaños se celebran de forma por de más diferente, y dejan obsoletas las piñatas y los payasos que tantos buenos momentos nos hicieron pasar.
No debemos olvidar que a partir de mañana el tráfico sufrirá algunas alteraciones debido a la cantidad de autos que se suman para entregar a primera hora a los diferentes colegios, esto pasará lunes, martes y miércoles. También se agregarán buses escolares y toda actividad alrededor de los colegios.
Es por demás decirles que la calma y paciencia debe reinar en nuestro trayecto matutino, a fin de evitar cualquier choque que nos implique estar parados por varios minutos o quizá horas debido al tranque que podamos ocasionar, no deje todo para hoy por la noche, prepárese porque mañana todo mundo debe llegar temprano a la escuela para después llegar al trabajo, prepare las mochilas esta tarde y no deje los uniformes sin planchar, el planeamiento empieza desde casa y si su hijo no ve esta organización previa, seguramente no se acostumbrará a hacer las cosas de esta manera.
Preparar los detalles para que su ritmo de vida no cambie drásticamente está en cada uno de nosotros, no espere levantarse a la misma hora y llegar temprano, haga un esfuerzo y verá cómo será más sencillo llegar y cumplir con el horario establecido y si a usted le gusta acompañar a sus hijos en su primer día, más aún, recuerde que las plazas de estacionamientos son escasas y muchas veces es mejor dejar su auto a un par de calles, de esa forma se ahorra el tráfico de salida.
Si sus hijos ven una organización familiar incluyendo dejar listo el uniforme la noche anterior, la mochila lista y ordenada, las loncheras para ser completadas temprano y los requerimientos propios por el año que se va a cursar también listos para tomarlos y salir, este hábito se les hará de forma natural y usted verá cómo su estrés baja día con día, haga de sus hijos, niños responsables, que se preocupen por donde dejar ordenados día a día sus útiles escolares, su calzado y uniformes a usar al día siguiente.
Solo me resta compartirles algo, pensemos lo dichosos que somos al poder llevar a nuestros hijos con toda libertad por las calles de Panamá, de poder manejar nuestros autos y salir de casa con toda la tranquilidad y casi 100% seguridad que más tarde volveremos, de encontrarnos con los padres de los amigos de nuestros hijos en el colegio y que compartiremos con alegría y buen humor el inicio de un nuevo año y frecuentaremos a lo largo del año sin temor a no poder hacerlo, piense por un momento en lo afortunados que somos al poder escoger a qué centro comercial ir, comprar, pasear o simplemente visitar, piense en la grandeza de un país que crece a pasos agigantados buscando ser cada vez mejor, independiente del gobierno que nos dirija, piense por un momento en la tranquilidad que todos tenemos al estar en nuestro trabajo y saber que nuestros hijos están seguros en el colegio que los forja en su educación escolar.
Piense por un momento que todo el estrés que pueda tener por iniciar el año escolar, el posible tranque que se pueda generar y la paciencia que le falte por no estar preparado para salir de casa no son nada, absolutamente nada comparado con lo que muchos hermanos están viviendo en estos momentos y que actualmente en su país carecen de esta bendición. Apoyemos a nuestros hermanos que no tienen nuestra bendición sin importar la latitud donde se encuentren.