El presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, celebró ayer sus 90 años ante miles de personas reunidas en un estadio de fútbol, donde dijo sentirse como un muchacho y pidió al país que rechace la homosexualidad.
“Me siento como un joven energético, como cuando era un niño de siete años”, dijo Mugabe en Marondera, a 75 kilómetros (45 millas) al este de Harare. Más de 45,000 personas acudieron al estadio, dijeron los organizadores del partido Zanu, de Mugabe.
El mandatario saludó con el puño en alto a la multitud, mientras -acompañado de su esposa, Grace-, permaneció en la parte trasera de un camión que recorrió la cancha del estadio.
Cada año Mugabe realiza una gran concentración con motivo de su cumpleaños en una ciudad diferente, para extender la onomástica a todo el país.
Cortó una tarta de 200 libras, una de las cinco servidas y 90 vacas fueron sacrificadas para la gran fiesta, con un costo de unos $41 millones.
El cumpleaños del mandatario fue el 21 de febrero, pero se encontraba en Singapur para una “operación de cataratas” en su ojo izquierdo, según su oficina.
Mugabe dijo estar “en plena forma” en una entrevista transmitida por la televisión estatal, aunque en ocasiones tenía un aspecto frágil. Ayer se veía robusto y habló a la multitud durante una hora