Un nuevo año académico

Por: Redacción 24/02/2014

Se inician las clases en todo el sistema educativo, inclusive en las universidades. Pero ¿qué esperamos de un nuevo año académico? Pareciera ser una pregunta simple, pero realmente será un nuevo año académico, cuando muchas actitudes, procesos, metodologías y abordajes siguen siendo igual año tras año.
No hay duda de que muchas instituciones universitarias se están preparando con sistemas de matrícula, acondicionamiento físico de las estructuras, revisión e instalación de tecnologías a disposición de la docencia y el reforzamiento de un contexto pedagógico ideal. Estamos seguros de que para ser nuevo debemos adoptar una actitud proactiva, en que todos los miembros de la comunidad universitaria adopten tecnologías, estrategias didácticas para aprender a aprender en donde los estudiantes y docentes puedan percibir y respirar un ambiente rico en experiencias de aprendizaje, lleno de actividades motivadoras e innovadoras dispuestas a producir las mejores condiciones de ese aprendizaje pertinente y significativo que los lleve al dominio de unas competencias que lo habiliten para responder a los cambios y retos de una sociedad en plena transformación.
Sí, un nuevo año académico, en el que debemos apostar a que nuestro compromiso como educadores no solo sea formar con altas competencias, sino también ofrecer esas pre-experiencias laborales en los alumnos en las que  se conjugan los conocimientos generales y especializados, los procedimientos en sus áreas de funcionamiento y, sobre todo, el actuar con altos valores, en donde la educación no es un fin, sino un medio para lograr un desarrollo sostenible de nuestra sociedad panameña, influenciada por el crecimiento económico, social y sus grandes avances tecnológicos.
Sí, un nuevo año académico, donde unos 90,000 jóvenes en universidades estatales buscan las mejores ofertas que los convierta en profesionales; los mejores planes de estudio que se complementen con laboratorios actualizados, talleres pedagógicos internos y externos, aulas de simulación y soportes tecnológicos que lleven al alumno a vivir experiencias de aprendizaje innovadoras, motivadoras y actualizadas para la búsqueda de conocimientos, necesarios en el perfil del profesional ideal en la comunidad panameña y fuera de ella.
Sí, un nuevo año académico, en el que el docente universitario pueda contar con aulas interactivas, mobiliario moderno, andamiaje equitativo a la presencia multimedia y virtual, así como material impreso e icónico que sirva de apoyo al fortalecimiento del mensaje educativo dentro de su función facilitadora y conductora hacia la adquisición de competencias del alumno. Pero también de equipo de apoyo a su labor administrativa, como son salones de profesores con equipo informático y de oficina básica. Todas estas condiciones son las que propician los pasos necesarios para ofrecer un escenario de un aula universitaria, en donde se encontrará la sabia del ser, saber y hacer de un profesional con alto desempeño en cualquier medio de nuestra sociedad.
Sí, un nuevo año académico, que ofrezca tanto al alumno como a sus docentes aquellos escenarios necesarios para producir un acto didáctico que permita obtener ese profesional que tanto exige el mercado laboral, sobre todo capaz de readaptarse al cambio vertiginoso producto de la globalización, el turismo, la inversión extranjera y una economía panameña creciente.
Sí, un nuevo año académico donde esperamos que los estudiantes que ingresan por primera vez al sistema universitario sientan placer, regocijo y acogida de un sistema estructurado para ellos; en donde los otros alumnos que ya cursan carreras puedan consolidar sus experiencias positivas pasadas y, junto al apoyo de las instituciones, encontrar otras formas de aprender y participar en la búsqueda del conocimiento necesario para configurarse como profesional de éxito; y aquellos que están por culminar una carrera, que se sientan complacidos y satisfechos de que  el repertorio de experiencias significativas, habilidades y destrezas que buscaban hace cuatro años y que lo ha hecho idóneo como profesional ha sido alcanzado y le servirá para el desempeño óptimo de sus funciones en su campo profesional.
Sí, un nuevo año académico en el que docentes, administrativos y alumnos universitarios debemos luchar para que todos los insumos disponibles, esa experiencia valiosa y esa creatividad pedagógica, hagan del aula universitaria un escenario para una fiesta académica, en donde al alumno lo preparemos con amor, cariño, respeto, tolerancia, motivación y, sobre todo, conocimiento hacia el destino al que los debemos conducir sin mayor contratiempo. Solo así se cumplirán las esperanzas de un nuevo año académico.