El desempleo no surge simplemente de la falta de posiciones. De hecho, muy a menudo coexiste con un alto número de vacantes. A principios de 2013, por ejemplo, 12 países europeos tenían colectivamente casi 2 millones de puestos vacantes en el mismo tiempo que casi 17 millones de desempleados buscaban trabajo, según el Índice Global de Habilidades elaborado por la firma Hays, expertos en Recursos Humanos. Muchos de estos habían estado buscando trabajo al menos durante un año (en Grecia, el 59% de los desempleados estaban en esta situación; en Alemania, 45%, y en el Reino Unido, el 35%.
No es raro en una economía boyante que las ofertas de empleo estén sin cubrir, mientras que en una depresión prolongada muchos trabajadores estén sin trabajo durante mucho tiempo. Lo que es menos común, y un signo seguro de un mal funcionamiento del mercado de trabajo, es encontrar que aumenten al mismo tiempo tanto el número de puestos vacantes como de personas que estén desempleadas durante un largo plazo.
A menudo, la razón es que existen desequilibrios entre la oferta de mano de obra calificada y la demanda de habilidades por parte de los empleadores. Las expectativas de los empleadores sobre calificaciones y experiencia no pueden ser cubiertas por los candidatos.
Brasil, por ejemplo, está experimentando una escasez de profesionales calificados, especialmente en zonas donde la demanda es de alto nivel, como los sectores de infraestructura, petróleo y el gas. Después de las habilidades, los empleadores buscan candidatos con dominio del inglés y con pensamiento estratégico.
Cinco años después de la tormenta económica, los mercados de trabajo siguen desbalanceados.
A nivel mundial, el año pasado 202 millones de personas estaban sin empleo, lo que representa el 6% de la fuerza de trabajo en el mundo. Esta cifra representa un incremento de 7 millones de personas con respecto al anterior.
El informe de Hays revela una fuerte correlación entre la flexibilidad de los salarios y la capacidad de los mercados de trabajo para proporcionar personas que tengan los conocimientos adecuados.
En el corto y mediano plazo, los países con los mercados de trabajo más flexibles tendrán más posibilidades de resistir una crisis económica sin sufrir a largo plazo de desempleo estructural.
El índice también subraya la importancia de la educación para el desarrollo de un mercado de trabajo eficiente. Las autoridades y empresas deben trabajar coordinadamente para asegurar que los sistemas educativos proporcionen a los estudiantes las habilidades que los empleadores requieren.