El festival literario de la ciudad paquistaní de Lahore celebró el pasado fin de semana su segunda edición con la intención de seguir promoviendo el diálogo y la reflexión crítica en un país cada vez más amenazado por el pensamiento único.
“Una de las formas en las que planteamos este festival es reclamar espacio público, que ha caído cada vez más en manos de la propaganda de la derecha conservadora”, dijo el director
del evento, Razi Ahmed. “Queremos dar a la gente el espacio para pensar de
forma crítica y de implicarse en un diálogo constructivo, y hacerlo a la vez de forma divertida”, abundó Ahmed.
Con más de cien conferenciantes, la mitad de ellos extranjeros, la organización del evento espera haber superado los más de 20,000 asistentes de la primera edición.