Un grupo de cubanos refugiados desde septiembre pasado en Panamá protestó ayer frente a la Cancillería para denunciar el supuesto estado de indefensión en el que les han dejado las autoridades nacionales, y amenazaron con coserse los labios si no son atendidos.
"Nos prometieron muchas cosas, pero no podemos hacer nada", dijo a Acan-Efe uno de los afectados, Yidian Chala, quien explicó que aunque tienen una "carta de asilado" que les permite estar en el país, no cuentan con el permiso de "residencia permanente" que les permita acceder a empleos y tampoco pueden salir del país.
Chala aseguró que en los meses que llevan en Panamá han tenido que "pedir limosna por la calle", y que no quieren terminar como "pandilleros", sino "vivir" de su trabajo "como personas decentes".
El 5 de septiembre pasado, nueve cubanos llegaron a Panamá en calidad de refugiados por razones humanitarias, después de haber permanecido en Bahamas durante ocho meses, en los que denunciaron haber padecido numerosas penalidades a manos "del gobierno hostil" bahameño.
Según Chala, cuatro de los nueve asilados salieron de Panamá "hacia el norte hace unos meses" y cinco se quedaron en el país centroamericano, incluido él, y son los que están en protesta frente a la sede de la Cancillería junto a dos de sus esposas.