Las anécdotas de un viaje al Caribe parecen siempre salidas de la imaginación de quien las cuente. Cuando me hablaron de una tierra soleada, de horizontes azules, coloridas casas y niños que hablan múltiples idiomas, no pensé en algo más que en un cuento de hadas.
Sin embargo, este lugar existe en las Antillas Menores y su nombre es Curazao, una isla donde impera lo auténtico; desde el aspecto de sus viviendas hasta el ritmo de las palabras dichas en papiamento, el dialecto local.
En nuestras páginas hemos querido plasmar, de alguna forma, la diversidad que caracteriza a Curazao y, claro, a los curazoleños.
Sin salirnos del terreno de lo increíble, en Panamá también exploramos una maravilla natural, el Parque Internacional La Amistad, que une nuestro país con Costa Rica.
A 2,500 metros sobre el nivel del mar presenciamos la vida en las más diversas formas, acompañados del canto de las aves. Allí, los celulares pierden su señal, pero ¿quién la necesita en un lugar como ese?
En el restaurante que hoy reseñamos no encontramos un mundo mágico, pero sí uno lleno de “sabores globales”. El hecho de que el galardonado chef Jesús Ramiro lo visitara, era una invitación a conocerlo y permitir que otros lo hagan a través de nuestras páginas.