Después de castigar a los inversores en deuda con las peores pérdidas del mundo en desarrollo, Argentina repara el daño, en tanto se sincera con respecto a la inflación y da pasos para recomponer los vínculos con los inversores extranjeros.
La deuda denominada en dólares, emitida por Argentina, rindió 8.6% este mes, el nivel más alto entre 56 mercados emergentes monitoreados por Bloomberg.
Los aumentos frenaron las pérdidas que se habían acrecentado hasta 19% en enero debido al temor de que una devaluación de su peso tuviera un efecto adverso y ahondara una caída de las reservas en moneda extranjera. Sus costos de financiamiento cayeron ahora 4 puntos porcentuales por debajo de los correspondientes a Venezuela, cercanos a los más bajos en términos relativos desde 2011.
Argentina está restableciendo la confianza de los inversores, luego de reconocer que los precios al consumidor subían el doble de la tasa que venía informando y está más cerca de compensar a Repsol S.A. por la confiscación del productor petrolero YPF S.A. que llevó a cabo el Gobierno, según Seaport Group LLC y Bulltick Capital Markets.
El peso se encamina hacia su primer aumento mensual desde diciembre de 2010, después de que el Gobierno exigió a los bancos reducir las tenencias en moneda extranjera, para ayudar a frenar una caída de las reservas que emplea para pagar a los bonistas.
“Estamos viendo un esfuerzo de Argentina por normalizar sus relaciones financieras internacionales y sus políticas, y eso está dando mucha confianza a los inversores externos”, dijo Michael Roche, estratega de mercados emergentes en Seaport. “Son razones para estar sobreponderados”.
El rendimiento extra que exigen los inversores por tener deuda argentina en lugar de bonos del Tesoro estadounidense cayó 152 puntos básicos, o 1.52 puntos porcentuales, hasta 951 puntos básicos desde que tocó un máximo en cinco meses el 3 de febrero, según el índice EMBI Global Diversified de JPMorgan Chase Co.
Transcurrido un año desde que el Fondo Monetario Internacional censuró a Argentina por manipular sus datos económicos, el país publicó un índice el 13 de febrero, en el que se mostraba que los precios al consumidor subieron 3.7% en enero, más del doble que el 1.4% informado para diciembre y la medición mensual más alta en el último decenio.
Argentina necesita la aprobación del FMI para avanzar en negociaciones destinadas a pagar una deuda por $6,500 millones.