Conflicto venezolano

Por: Redacción 27/02/2014

 
Desde que el teniente coronel Hugo Chávez se posicionó en el escenario político venezolano, como fundador del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200, como opositor del gobierno del entonces presidente Carlos Andrés Pérez y como candidato presidencial vencedor en la elección del año 1998, se dio inicio a una nueva etapa de la historia venezolana. Durante los quince años que Chávez gobernó Venezuela, los grupos opositores (algunos de sus exseguidores, otros tradicionales y otras nuevas fuerzas), hicieron todo lo que pudieron en contra de él, al cual tildaban de dictador, lo que mantuvo a la expectativa al pueblo venezolano y a la comunidad internacional, ya que las protestas y las campañas contra Chávez fueron tónica común.
Teniendo como contexto el derrocamiento de Chávez del año 2002, escribí un artículo de opinión titulado “Chávez sí, Carmona no”, publicado en un rotativo panameño el 18 de abril de 2002, esbocé mis consideraciones sobre este golpe de Estado y sobre la situación venezolana, del cual paso a remembrar sus líneas finales: “Antes de hablar improvisadamente, es necesario conocer la historia y la actualidad de Venezuela, ya que Hugo Chávez no es presidente por las armas, sino por los votos, y estará el tiempo que Dios lo permita. Le recomiendo a todos los venezolanos, especialmente a las facciones políticas beligerantes, que se pongan de acuerdo y concerten un pacto por la paz y la concordia nacional”.
La ideología de Chávez, que fue marca indeleble de su gestión, era el bolivarianismo, independencia, liberación nacional, populismo, soberanía y socialismo. Entre los rasgos de su personalidad, que también fueron muy determinantes, están que era apasionado, espontáneo, directo, elocuente, fuerte y polémico. En torno a él, antes y después de su muerte, se desarrolló en sus seguidores un gran amor y veneración. Estos son algunos de los tratos recibidos: "Cristo redentor se hizo carne en Chávez", "Chávez fue enviado por Jesucristo para ser la luz en nuestro camino", "Hijo del Libertador Simón Bolívar", "Comandante Eterno", "Gigante Eterno", "Chávez nunca fue tan inmortal como ahora", "Chávez está hablándonos y convocándonos desde el Ojo Poderoso del Otro Plano" y "El Oráculo".
Hace varias semanas, las fuerzas gobiernistas y de oposición venezolanas, respectivamente, no solo tienen un duelo interno, sino que han hecho y están haciendo uso de los medios de comunicación social extranjeros e internacionales, y de las redes sociales, para explicar su causa y buscar apoyo, sin embargo, cuando los no venezolanos esbozan sus ideas sobre este conflicto, dependiendo del contenido de sus opiniones, estas son las reacciones: Si opinan contra el gobierno, la oposición aplaude y agradece, pero si opinan a favor del gobierno, la oposición dice “no se metan en los asuntos de Venezuela”, lo cual es tónica similar por parte de las fuerzas gobiernistas.
Por ejemplo, la posición prudente del Gobierno de Panamá sobre la situación en Venezuela consistente en un llamado a la paz y la concordia de aquella nación, así como también las palabras sabias del cantautor panameño Rubén Blades, han sido tildadas, por voceros del Gobierno venezolano, como injerencistas y desacertadas, esto último, por supuesto, es rechazado categóricamente por la mayoría de los panameños, porque cada uno de nosotros conscientes de que nuestro rol es ser “puente del mundo y corazón del universo”, es decir, promotores y defensores de la paz y el pleno desarrollo internacional.
Cabe recordar que la libertad de conciencia y la libertad de expresión son derechos individuales y universales, por ende, cualquier reproche o restricción que se haga en contra de estos derechos es una flagrante vulneración y desconocimiento de los derechos humanos.
La cantidad de informaciones históricas y recientes sobre Venezuela, tanto en el plano político como social y económico, que describen o tratan de describir la situación de este país, es abundante, las cuales se tornan un poco difícil de entender y explicar, ya que estas dependen de la cosmovisión y los intereses de quienes las hayan redactado y de quienes sean sus receptores.
La  polarización es muy marcada, y si tenemos en cuenta los resultados de las elecciones del año 2013, la relación de fuerzas, entre el Gobierno venezolano y sus adversarios, está en 50:50, aproximadamente. Si el antagonismo y la violencia se mantienen o intensifican, todos podríamos ser testigos de una guerra civil, con lo cual no estaríamos de acuerdo.
El consejo que les doy a los venezolanos es que busquen y sigan la paz, resolviendo sus diferencias dentro del marco del ordenamiento jurídico vigente, los valores democráticos y los consensos.