No desmayes

Por: Redacción 27/02/2014

Comisión Valores Club Rotario Panamá

Esto fue escrito por William Clough, me llegó y se los envío. Todo problema tiene su solución. Todo mal tiene su cura. No hay nada en tu vida, que no pueda cambiarse, corregirse y sanarse. No hay dificultad alguna en el mundo que no pueda resolverse. Verdaderamente, esta es una idea tremenda, es la Verdad y la Verdad te hará libre. Cualquiera que sea la aflicción que tengas, sea mental o física, puede ser cambiada completamente.  Tu angustia puede trocarse en felicidad; tu temor en fe; tu confusión en claro discernimiento; tu enfermedad en salud. Tus zozobras pueden disiparse. Aunque no puedas ver la puerta salvadora, hay una salida y la cura existe.

TEN FE EN LA BONDAD INFINITA DE DIOS. NO CULPES A NADIE NI AUN LAS CIRCUNSTANCIAS POR LA SITUACIÓN EN QUE TE ENCUENTRES; NI SIQUIERA A TI; NO HAGAS DE TUS PROBLEMAS EL CENTRO DE TUS PENSAMIENTOS, DIOS ES EL CENTRO Y ESOS PROBLEMAS NO SON UNA VERDADERA REALIDAD.
Quienquiera que seas, dondequiera que te encuentres, cualquiera sea tu dificultad, estas palabras son para ti: No Desmayes. ¿Has hecho algo que crees irrevocable? ¿Te han herido?  No importa; he aquí la respuesta: Hay cambio y cura absoluta para ti. Levanta la cabeza, eleva el corazón. Piensa que tú fuiste creado por Dios. Ten fe en la bondad infinita de Dios. No culpes a nadie ni aun las circunstancias por la situación en que te encuentres; ni siquiera a ti; no hagas de tus problemas el centro de tus pensamientos, Dios es el centro y esos problemas no son una verdadera realidad. Si quieres un cambio, pon primero un pensamiento y un paso después de otro, día por día; verás cambiar tu mente y así mismo cambian las circunstancias y la actitud de otros hacia ti. Tu vida entera cambia y esa es la sublime y asombrosa verdad.
Cesa de decirte que eres desdichado, que estás enfermo, que eres infeliz y que estás en garras de condiciones y circunstancias de las que no puedes escapar. Al contrario, piensa que eres victorioso por medio de Dios, que no eres débil y que tu fuerza es inmensa.  Puedo, con el poder de Dios que está en mí, sobreponerme a todo por difícil que sea. Puedo y quiero. Te des o no cuenta de ello, es tu mente la causa de tus dificultades y esta misma mente, sondeando dentro de tu ser verdadero y dándoles expresión, puedes curarla. No arrojes de tu mente estas palabras. No digas que estas palabras son teorizar sin sentido y en vano. Pruébalo, haz un experimento sincero y con fe porque esta es la Verdad eterna de Dios.