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- 450 millones de usuarios tienen WhatsApp, cuyos datos pueden ser usados para Facebook.
- 99 centavos de dólar es el costo de WhatsApp, luego del primer año gratis.
El plan de Facebook Inc. de comprar WhatsApp Inc. por $19,000 millones corre peligro de desencadenar investigaciones sobre privacidad en la Unión Europea, en tanto organizaciones de control buscan saber cómo se utilizará el verdadero tesoro de datos de clientes del emprendimiento de mensajería móvil, dijo ayer el principal organismo regulador de la privacidad de la Unión Europea.
La mayor adquisición de internet en más de una década podría despertar el interés de las autoridades, que hasta ahora han ignorado la emergencia de WhatsApp, dijo Jacob Kohnstamm, que encabeza un grupo de funcionarios de privacidad de la UE conocido como el Grupo de Trabajo Protección de Datos del Artículo 29 y el organismo holandés que ya investiga a la compañía, que tiene 450 millones de clientes.
Kohnstamm dijo en una entrevista que colegas de otros países de la UE “podrían, al enterarse de la fusión, decidir investigar también el producto” y que “28 organismos reguladores de la protección de datos podrían iniciar una investigación”.
La adquisición por efectivo y acciones propuesta sería la mayor de Facebook, la red social más grande del mundo, y daría a WhatsApp la misma valuación que Gap Inc. y más de la mitad del valor de mercado del servicio de microblogging Twitter Inc.
WhatsApp permite a los usuarios enviar mensajes por medio de su servicio en aparatos móviles basados en diferentes sistemas operativos, entre ellos el iOS de Apple Inc., el Android de Google Inc., Windows Phone de Microsoft Corp. y el software de BlackBerry Ltd.
A diferencia de los servicios de mensajes de texto tradicionales, que los consumidores pagan a través de sus planes de telefonía celular, WhatsApp es gratis durante el primer año y cuesta 99 centavos de dólar pasado un año.
Obtención de datos
Cualquiera de las 28 autoridades de privacidad de datos de la UE puede decidir investigar a WhatsApp porque la compañía no está establecida en Europa y ha dicho que seguirá actuando de forma independiente, dijo Kohnstamm.
La principal preocupación de los organismos reguladores es la obtención de datos a partir de las agendas de direcciones que los usuarios tienen en los teléfonos cuando bajan la aplicación, dijo Kohnstamm. El riesgo de ese tipo de base de datos es que “resulta tentador usar esos datos”.