Luego de que el lunes se anunciara la venta de 5,600 hectáreas de la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (Coosemupar) a un consorcio panameño, el ministro de Desarrollo Agropecuario, Emilio Kieswetter, desmintió que él haya hecho tal afirmación.
En sus declaraciones del lunes, Kieswetter enfatizó que tras la venta de las tierras, las condiciones eran que el consorcio que había comprado debería generar 2,000 empleos, y que cada hectárea tenía un costo de 7 mil dólares.
“Nunca dije que las tierras se habían vendido. Lo que mencioné es que estaban en negociación para venderse, pero que no era nada concreto”, expresó.
Manifestó que este problema ha aumentado debido a las publicaciones sobre la venta de estas tierras en los diferentes diarios, y que por eso los ex trabajadores están molestos.
El ministro mencionó que todavía no hay nada seguro, pues hay que verificar si las leyes permiten la venta de las tierras o si los contratos que datan desde hace más de 20 o 30 años así lo autorizan.
“Sabemos que el pueblo de Barú está golpeado por la crisis económica que atraviesa”, agregó.
Por otro lado, Andrés Ruda, miembro de la Iglesia Cuadrangular de Barú, manifestó la preocupación que sienten, por lo que se han unido todos los gremios: profesionales, campesinos, Cámara de Comercio, iglesias, y amenazan con tomar medidas para que el Gobierno se pronuncie sobre la reactivación económica en este distrito.