Solo en los primeros seis meses de 2011, 18 personas se han quitado la vida en Chiriquí, hecho que los diversos sectores sociales miran con preocupación.
El número de suicidios es mayor que los registrados en años anteriores en esta provincia, cuando en el mismo período hubo 12 en el 2009 y 15, en el 2010.
Según estadísticas de la Policía Nacional, 10 de los casos que se han registrado han sido por ahorcamiento y uno con arma de fuego.
Entre tanto, el Ministerio de Salud registra siete muertes por envenenamiento. El mayor número de casos ha ocurrido en zonas agrícolas, donde las personas han utilizado productos altamente tóxicos.
Sin embargo, la preocupación de las autoridades es mayor porque en los 22 primeros días de este mes se ahorcaron dos menores de ocho años. El primer caso ocurrió en el corregimiento de Volcán y, el segundo, en el distrito de David.
Para el jefe de la Policía Nacional en Chiriquí, subcomisionado Roberto Castillo, la influencia del entorno familiar incide en que un menor de edad o un adulto tomen la decisión de quitarse la vida.
Depresión.
Para la psicóloga clínica Katia Serrano, el suicidio ocurre por diversas circunstancias que ejercen presión sobre el individuo.
En el caso del suicidio infantil, señala que el tema debe verse como una de las posibles consecuencias de depresión, extendida en tiempo e intensidad que no ha sido tratada.
“Es importante destacar que la idea de que el intento suicida en niños está relacionado con la depresión o con cualquier otro trastorno del estado de ánimo, es difícil de descifrar, debido a que los niños aún no han desarrollado un sistema para controlar sus impulsos y no toleran adecuadamente la frustración de sus deseos”, afirma la experta en conducta.
Aclara que en muchas ocasiones, el intento suicida (se logre el cometido o no), pudiera ser un acto impulsivo, cargado de desesperación, ante un castigo o regaño severo por parte de los padres o cuidadores y no necesariamente es respuesta a una depresión.
En el caso de los menores, algunos factores de riesgo que en la mayoría de los casos predisponen a un comportamiento suicida son la familia disgregada, desorganizada, o la pérdida de uno de los padres antes de los 12 años de edad.
Otro aspecto son las fallas escolares, aislamiento social y exposición intensa o prolongada a los eventos estresantes.
Por su parte, Pablo Acosta, del MINSA en la provincia de Chiriquí, manifestó que en el caso de los adultos, los suicidios ocurren, generalmente, por decepciones amorosas y problemas familiares.
De acuerdo con las estadísticas del MINSA, todos los años se registran muertes por intoxicación con plaguicidas, y generalmente, los suicidas proceden, en su mayoría, de regiones agrícolas.