El Gobierno de Estados Unidos investiga si General Motors obró con celeridad suficiente cuando solicitó la devolución de 1.6 millones de vehículos antiguos para repararles una falla en el interruptor de encendido relacionada con accidentes en los que murieron 13 personas.
La Administración Nacional de Seguridad del Tránsito en Carreras (NHTSA por sus siglas en inglés) dijo el miércoles en la noche que abrió la pesquisa “para determinar si GM respetó el procedimiento y los requisitos de ley cuando informó que solicitaría las devoluciones (de las unidades)”.
La NHTSA tiene la autoridad de imponer a GM una multa de 35 millones de dólares de acuerdo con una normativa que entró en vigencia a finales del año pasado.
La multa máxima previa que afrontaban los fabricantes automovilísticos por incidente era de 17.35 millones de dólares.
Los fabricantes automovilísticos deben informar de evidencias de fallas que afectan la seguridad a los cinco días de que las hayan descubierto.
El martes, GM duplicó el número de vehículos cuya devolución solicitó para repararles interruptores defectuosos del encendido. El problema fue relacionado con 31 colisiones frontales en las que perdieron la vida 13 personas.
La empresa también emitió una disculpa fuera de lo común.