Centenares de personas desfilaban ayer ante el féretro de Paco de Lucía para despedir al genio de la guitarra en la capilla ardiente instalada en el Auditorio Nacional de Música de la capital española.
Los restos mortales del guitarrista, fallecido el martes en México a los 66 años a causa de un infarto, llegaron a España en un vuelo comercial. Tras el velatorio en Madrid, el cuerpo fue trasladado a su Algeciras natal, en la región sur de Andalucía, donde será enterrado hoy.
Varios artistas acudieron a darle el último adiós.