GUPC se quedó sin liquidez desde 2013, según reportes

  • 16 días estuvieron paralizados los trabajos en el tercer juego de esclusas.

$300 millones se perderán por la paralización de los trabajos

  • Las diferencias entre la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y Grupo Unidos por el Canal (GUPC) llevaron a que en enero de este año la construcción del tercer juego de esclusas reportara una caída del 25% en su productividad. Desde entonces, el número de empleados empezó a bajar de 7,000 personas a 2,700, de acuerdo con los reportes oficiales durante la crisis. La paralización y el descuido de la productividad han llevado a calcular un retraso adicional de 6 meses en la entrega de la obra. Es decir, que la obra programada originalmente para se entregada a finales de este año, quedará para diciembre de 2015 tras el cambio de fecha en dos ocasiones por atrasos. Adicional al atraso, la ACP ha calculado pérdidas por $300 millones.

Los problemas financieros del consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC) eran previsibles para la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) desde 2012.

El administrador del Canal, Jorge Quijano, reconoció que para diciembre de ese año, GUPC anunció que no podía continuar con el pago de 600 millones de dólares que la ACP le adelantó para que pudiera iniciar la obra. Tras ello se le ofreció una moratoria durante todo 2013 a cambio del cumplimiento de algunos hitos de producción.

GUPC solo ha podido pagar 52 millones de dólares a la deuda con la ACP, por lo que queda un saldo de 548 millones de dólares.

En octubre de 2013, los problemas financieros para GUPC empeoraron, lo que generó el envío de una nota a la ACP en la que le pedía una inyección económica para no afectar la producción en la obra.

GUPC aducía que los sobrecostos eran altos y no podía enfrentarlos. Para ese entonces, la ACP ya le había reconocido un aumento de 180 millones de dólares en el contrato producto del alza en el precio internacional del acero, cemento y otros materiales de construcción.

Ante esta situación, la ACP llamó a una reunión con la aseguradora Zurich, en la que se le expuso el problema de GUPC y el temor de que el consorcio no podría terminar la obra, lo que daría paso a la ejecución de la fianza de cumplimiento.

En diciembre se volvió a registrar otra reunión con Zurich, lo que provocó una relación tensa entre la ACP y GUPC.

En medio de ello, ambas partes se enfrentaron ante la Junta de Resolución de Disputas (DAB) por los primeros dos reclamos de supuestos sobrecostos.

GUPC reclamó 120 millones de dólares por la construcción de una ataguía o presa provisional en el Pacífico para poder realizar las excavaciones; al mismo tiempo, presentó otro proceso en reclamo de 9 millones de dólares por daños ocasionados por las lluvias que se registraron por dos días en diciembre de 2010.

En junio de 2013, el DAB emitió su fallo, en el que descartó los dos reclamos de GUPC contra la ACP.

Más tarde, GUPC presentó nuevos reclamos por supuestos sobrecostos, pero esta vez alegó cifras mayores.

Uno de los reclamos es por 585 millones de dólares, el cual, luego de un ajuste, GUPC redujo a 497 millones de dólares. El consorcio trató de hacer el trámite dentro del DAB, aunque luego decidió hacerlo pidiéndole una negociación directa a la ACP.

Pero su estrategia para resolver sus problemas financieros fue más allá.

En diciembre del año pasado, GUPC llevó a la ACP otro reclamo por 880 millones de dólares adicionales en supuestos sobrecostos, justificados como una mezcla de factores que impactan el costo y tiempo de ejecución de la obra.

El 30 de diciembre de 2013, el conflicto entre GUPC y la ACP salió a la luz pública cuando el consorcio envió a los medios de comunicación una carta en la que establecía como plazo el 21 de enero para que se le pagaran 1,600 millones de dólares en reclamos por los supuestos sobrecostos presentados o, de lo contrario, suspenderían los trabajos de construcción del tercer juego de esclusas.

Para ese entonces, la ACP ya tenía conocimiento de que GUPC había reducido los niveles de productividad en la obra y que se tendrían que tomar medidas urgentes.

La ACP respondió a la advertencia de GUPC solicitándole que hiciera una corrección o, de otro modo, terminarían el contrato.

La amenaza se convirtió en preocupación para las autoridades de los países involucrados, y los Gobiernos de España y Panamá intentaron mediar en el conflicto.

La ministra española de Fomento, Ana Pastor, viajó a Panamá el 6 de enero para reunirse con los miembros del consorcio y la ACP, y logró momentáneamente que GUPC aceptara negociar con la ACP para presentar los reclamos a través de los mecanismos del contrato.

Propuesta

Fue así como se presentó la primera propuesta en la mesa de negociación, en la que la ACP pedía que cada parte aportara 100 millones de dólares más una moratoria de repago por dos meses por 83 millones de dólares, pero GUPC rechazó el ofrecimiento ese mismo día.

El consorcio contrapropuso que la ACP aportara 400 millones de dólares, contra 100 millones por su parte. Además de ello, exigían negociar el reclamo fuera del contrato. En medio de ello, uno de los socios de GUPC, la italiana Impregilo, hizo otra propuesta que distanció más a las partes en conflicto.

Impregilo pedía que la ACP inyectara a la obra mil millones de dólares, más un financiamiento de 500 millones de dólares.

Negociación

En víspera de la fecha para cumplir la amenaza de suspensión de la obra, el consorcio sugiere que se sienten a negociar, esta vez con la aseguradora Zurich, y acuerdan un protocolo de negociación, el cual fue extendido hasta el cuatro de febrero, sin resultado.

La aseguradora Zurich habría propuesto dar los 400 millones de dólares a cambio de la fianza de cumplimiento y que cada parte aportara 100 millones de dólares.

El cinco de febrero, GUPC decide suspender los trabajos en el tercer juego de esclusas, aún cuando la ACP pudo haber terminado el contrato con ellos.

La medida de paralización se extendió por 16 días, lo que causó fuertes pérdidas para el Canal de Panamá que superan los 200 millones de dólares.

El pasado jueves, GUPC y la ACP anunciaron haber cerrado un acuerdo conceptual que permitiría que la ampliación del Canal se finalice en 2015.

En el acuerdo, GUPC se compromete a inyectar 100 millones al proyecto, y la ACP adelantaría una suma igual. Mientras, la fianza con Zurich sería convertida en una línea de crédito y la ACP le extendería hasta 2018 la moratoria de 548 millones de dólares.


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Diana Díaz V. (diana.diaz@epasa.com)
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