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Lecciones de vida
El béisbol es uno de los deportes más populares en nuestro país; aunque el fútbol le haya ganado mucho campo en el amor que le brinda la fanaticada, Panamá es un país beisbolero por gran tradición. El béisbol es una disciplina que dicta lecciones de vida que todos podemos aprovechar.
El trabajo de equipo con las posiciones bien definidas puede dar resultados asombrosos. Cada posición de los beisbolistas es única y estos se escogen principalmente por las características que más se adapten a esa posición, por ejemplo, casi siempre los de primera base y jardín derecho son zurdos, pues pueden jugar mejor estas posiciones. El trabajo en equipo saca las mejores aptitudes de cada uno, lo que es garantía de buen desempeño.
La estrategia es importante. El trabajo del mánager del equipo es el de planear y ejecutar estrategias para ganar el juego; aunque hay jugadas que pueden ser espectaculares, como los jonrones, a veces ejecutar un simple toque o una jugada de sacrificio puede funcionar mejor para el resultado final del juego. Hay que establecer la estrategia y jugar de acuerdo a cada situación.
Aprender a trabajar bajo presión. La mayor presión del juego la carga siempre el lanzador; su serenidad, calma y habilidad son claves para poder enfrentar a los bateadores del equipo contrario, el mejor ejemplo panameño para este caso es Mariano Rivera; el “Mo” ha confiado en sí mismo y en su habilidad para manejar la presión y ser el cerrador más exitoso de la historia hasta la fecha. Frente a la presión, la serenidad es vital.
Hay que saber manejar el equipo adecuado para trabajar bien. El equipo que usa cada jugador es diferente; aunque todos usan manillas, estas son diferentes y, por ejemplo, la que usa un catcher es diferente a la que utiliza un jardinero. Hay que armarse con el equipo adecuado y aprender a sacarle todo el beneficio.
El juego no se acaba hasta que se acaba. La norma del béisbol de los episodios extras para evitar un empate es una lección de vida importante: hasta que no se tenga un resultado contundente, nadie se puede ir para su casa; es el resultado lo que importa; si es necesario dar un esfuerzo adicional, hay que hacerlo, punto.
Estas lecciones del béisbol debemos tomarlas y sacarles el mayor provecho; es un deporte de nobleza, de ética, un deporte en el que los jugadores se convierten en ejemplo para los demás.
Te invito a que compartas con los tuyos alguna actividad, que trabajen como equipo y puedan disfrutar de un buen resultado; las recompensas irán más allá de lo que te puedes imaginar.