Una reelección disfrazada

Por: Redacción 02/03/2014

La candidatura de la señora Marta Linares de Martinelli ha generado todo tipo de comentarios a favor y en contra de su nominación. Los sectores de la oposición política afirman que esta aspiración de la primera dama de la República propicia una reelección disfrazada del primer mandatario, su cónyuge, la cual constituye una argumentación totalmente equivocada, absurda y revela una ignorancia inexcusable.

Este concepto erróneo de reelección disfrazada implica aceptar que el machismo todavía impera en nuestras sociedades modernas. Esta afirmación acepta la idea desfasada por el tiempo y por la lucha de la liberación mundial, desarrollada de manera valiosa por la mujer, que se aceptara el hecho real y objetivo de la igualdad de la mujer y del hombre en nuestra sociedad contemporánea.

La reelección disfrazada que formula la oposición política acepta hoy día que el hombre maneja, controla, se impone a la mujer, que las mujeres no tienen su identidad propicia, no pueden asumir sus decisiones propias, no tienen capacidad de discernimiento, se constituyen en marionetas y títeres de los hombres, afirmaciones todas absurdas e ignorantes que no responden a una realidad del mundo donde las mujeres han demostrado que son suficientemente capaces, inteligentes y eficientes como cualquier hombre, y que tienen las facultades requeridas para ocupar cualquiera posición dentro del gobierno o de la empresa privada en igualdad de condiciones.

Por ello nos genera un malestar profundo cuando escuchamos a algunas mujeres hacer la afirmación que la aspiración que con todo derecho tiene la señora Marta Linares de aspirar al cargo de vicepresidenta constituye una reelección disfrazada, es una argumentación inaceptable, pues sería negar toda la lucha que por años a nivel mundial han desarrollado las mujeres a fin de alcanzar que la sociedad comprendiera la igualdad que por derecho tienen frente a los hombres.

¡Amanecerá y veremos!