Registros
- El Índice GSCI Official Close de Standard Poor’s ha subido 4.1%, el mayor incremento desde julio, mientras que los futuros de crudo treparon 4.7% y tocaron el punto más alto en cuatro meses, $103.80 por barril, el 19 de febrero en Nueva York.
- Citigroup elevó en febrero su estimación a fin de año para el dólar australiano a $0.91, mientras que la paridad fue el mes pasado de $0.85.
- La resiliencia de las monedas vinculadas a materias primas coincide con la desaceleración del crecimiento en China.
- La corona noruega se fortaleció este mes 3.8% contra el dólar, el mayor aumento entre las grandes monedas después del real y el kiwi, que subió 4%.
- Completan el grupo de las primeras cinco monedas el rand sudafricano.
La desaceleración del crecimiento económico de los Estados Unidos ha reanimado las monedas vinculadas a las materias primas.
Las cinco monedas de mejor desempeño de este mes entre 16 importantes paridades cambiarias corresponden a economías basadas en recursos naturales, en tanto los inversores retiran las apuestas a una declinación contra el dólar.
El real brasileño encabeza la lista con un fortalecimiento de 4.1%, mientras que un índice de Bloomberg de siete monedas de economías basadas en productos primarios ha subido 1% luego de bajar 2.9% el mes pasado, la mayor cantidad desde 2011.
La resiliencia de las monedas vinculadas a materias primas coincide con la desaceleración del crecimiento en China, que compra un amplio espectro que va desde leche de Nueva Zelanda hasta mineral de hierro de Brasil, lo que sugiere que hay una desvinculación de la segunda mayor economía del mundo.
Los estrategas elevan sus pronósticos luego de que el dólar declinara en febrero contra todas las monedas menos una de sus pares más negociadas y de que el Índice de Sorpresa Económica de los Estados Unidos de Citigroup Inc. tocara el punto más bajo en más de siete meses.
“Los inversores iniciaron el año pensando que sabían qué iba a pasar: que los datos estadounidenses serían buenos”, dijo el 25 de febrero en entrevista telefónica Steven Englander, jefe global de estrategia cambiaria del Grupo de los 10 de Citigroup en Nueva York.
“Esas expectativas se vieron por completo frustradas, y ahora hay que revertir las posiciones en corto de las monedas vinculadas a materias primas”. Una posición en corto es una apuesta a que el valor de un activo declinará.
Citigroup elevó en febrero su estimación a fin de año para el dólar australiano a $0.91, mientras que la paridad fue el mes pasado de $0.85. El segundo mayor operador cambiario también estima que el dólar de Nueva Zelanda subirá este año, en este caso a $0.85.
La corona noruega se fortaleció este mes 3.8% contra el dólar, el mayor aumento entre las grandes monedas después del real y el kiwi, que subió 4%.
Completan el grupo de las primeras cinco monedas el rand sudafricano, que se apreció 3.8% y el dólar australiano, que aumentó un 2.4%.
Los economistas se apresuran a ponerse a tono con los movimientos y suben los pronósticos para el primer trimestre respecto del rand, el real, el kiwi, el dólar canadiense y el peso chileno un promedio de 1% desde principios de año, según datos que recopiló Bloomberg. Las materias primas, que tienen precios en dólares y tienden a aumentar a medida que se abarata la moneda, han subido en febrero. El Índice GSCI Official Close de Standard Poor’s ha subido 4.1%.