Recorrer el mundo y degustar el sabor de la bebida más antigua de cada región, a base de lúpulo, maíz, cebada o trigo es la fantasía de cualquier excursionista.
Pero ese viajero tiene recomendaciones hechas por expertos de las cinco mejores ciudades para tomar cerveza que las han hecho resaltar sobre el resto por la fermentación, color, sabor y textura que ofrecen en sus productos.
La lista la encabeza Múnich, Alemania. Tanta es su fama por el consumo, que es la única ciudad que realiza por 16 días el festival conocido como Oktoberfest, en el que se sirven siete millones de litros de cerveza artesanal.
Le sigue Montreal, Canadá. En el verano se realiza el Mundial de la Biere, acompañada de seminarios y talleres para los amantes de la cerveza en consumo y elaboración.
Amsterdam, Holanda, es otro de los sitios que ocupa un espacio preponderante en el mercado artesanal. Se considera el país de la industria cervecera para exportación. Destacan en el mercado latino las cervezas Heineken, Amstel y Grolsch. En Holanda se realizan recorridos turísticos por sitios de elaboración de la cerveza que, en muchos caso, ocurre por tradición familiar.
Dublín, Irlanda. Allí los reportes indican que la fábrica de Guiness es una de las atracciones turísticas más populares de ese país, y Praga, República Checa, es la última de las cinco mejores ciudad cerveceras.