El distrito de Boquete, en Chiriquí, uno de los mas visitados por los turistas, enfrenta graves problemas de contaminación tras el colapso del sistema de aguas servidas.
Las aguas negras que corren por las calles del pueblo, los malos olores y la falta de recurso para enfrentar el problema mantienen a sus autoridades con las manos atadas.

El alcalde Manolo Ruiz señala que el hedor que se siente es intolerable.
"Es una situación inaguantable cuando calienta el sol, porque los tanques sépticos de los negocios y viviendas colapsaron y no existe un sistema de aguas negras para solucionar el problema", expresó.

Indicó que los patios son pequeños y en ellos muchas personas construyeron resumideros, lo que complica su limpieza .
Manifestó que las aguas servidas corren por las cunetas del pueblo y esto da una mala imagen a los miles de turistas que visitan la comunidad durante todo el año.
Afirmó que, en el peor de los casos, las aguas servidas caen al río Caldera, contaminándolo, lo que representa un peligro para quienes utilizan estas aguas río abajo.
Señala que se le envió una solicitud al presidente Ricardo Martineli para que brinde los recursos que permitan la construcción de un sistema de aguas negras y la instalación de una planta procesadora para evitar que continúe ese problema de contaminación.
Añadió que de lograrse los fondos, la planta de tratamiento de aguas negras se ubicará en la comunidad de El Cacho.
Héctor Pitty, un asiduo visitante, destaca que el problema ocasiona que muchos prefieren otros sectores de Chiriquí para hacer turismo interno.
"Las autoridades deben resolver este problema, porque afecta directamente el turismo y pone en riesgo la salud de quienes llegan a disfrutar de las maravillas de la naturaleza", dijo.
Hasta la fecha no se ha escuchado al Ministerio de Salud sobre el problema que enfrentan los boqueteños y el riesgo que representa para la salud de los miles de personas.